Inicio > Uncategorized > La democracia en los tiempos contemporáneos

La democracia en los tiempos contemporáneos

A decir verdad no puedo evitar observar y comparar la política actual con la política de hace unos cuantos años atrás. Si bien no estoy del todo instruido en el tema no puedo dejar de formar una opinión propia, como todos deberían. Cuando escucho, leo y investigo sobre los acontecimientos de otros tiempos me doy cuenta que la política se vivía, y como bien menciona Ralf Dahrendorf, hoy en día esta se ha vuelto “floja”. Me refiero con “floja” al hecho de que nadie se interesa demasiado por la política, cada vez son menos la gente que se ve realmente motivada a “participar” en elecciones. Este acto se puede analizar de dos formas. Primero, y tomando prestado ideas del texto, los partidos han perdido credibilidad y legitimidad ya que legislan para quedar en buenos términos con la mayoría, por lo tanto la gente ya no confía en grupos que buscan abarcar todo ya que no los definen a ellos, algo tan global en términos de ideología no tiene identidad. El segundo punto de vista sobre el tema, y que tiene mucha relación con el primero, es la comodidad de la gente. Como los partidos buscan entablar buenas relaciones con todos y tratan de abarcar a la mayor gente posible, los partidos han empezado a parecerse más unos a otros, por lo tanto a la gente le resulta indiferente quién es el “ganador” y he acá la razón de porque la gente ha dejado de votar. A decir verdad ambos puntos son complementarios entre sí, producto de la homogeneidad ideológica de los diversos partidos la gente ha perdido interés por la política. Lo cierto es que esto no acaba acá, lamentablemente las instituciones también han sido victimas de la homogeneidad política y han perdido legitimidad y efectividad, en vez de tomar medidas necesarias se ha privilegiado el común acuerdo, el tratar de no pasar a llevar a nadie, lo que resulta sumamente complicado e ineficiente. ¿Qué hacer al respecto? Si seguimos la tendencia actual nos daremos cuenta que estas instituciones se han ido privatizando, pero ¿será este el método correcto? Personalmente creo que en la medida que los gobiernos no sepan tomar decisiones correctas, no se les debería permitir tomar las riendas de dichas instituciones, sin embargo son los mismos quienes deberían llevar las riendas. No se puede jugar a “adivinar que hacer” ya que las decisiones afectan a una nación entera. ¿Deberían privatizarse? si, pero esta no debería ser una medida definitiva, sino una medida transitoria, las instituciones privadas deberían trabajar con y no para ellos, deberían encargarse de revisar el trabajo, tomar las medidas pertinentes, y el estado debería aprender. No hay nada malo en aceptar la ineptitud, si es incorrecto creer poder y no ser capaz cuando las consecuencias afectan a tanta gente.

Anuncios
  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: