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La Perdida de la Fe en el Sistema de Elecciones

octubre 27, 2010 Deja un comentario

Ralf Dahrendorf nos comenta un texto muy interesante sobre la perdida de la confianza en el sistema de elección actual. Basándonos en los números alrededor del mundo esto se ha convertido en un problema de escala mayor ya que solo una minoría es la que vota, y por ende se pone en duda la legitimidad del resultado. Esta nueva realidad hace que las personas que están en poder no necesiten un gran porcentaje del voto popular para salir elegidos ya que gran parte de las personas no vota por distintas razones.

En primer lugar quisiera destacar el tema planteado por el autor en el cual se refiere a la perdida de la conexión entre las ideologías y los partidos. Este ámbito es tal vez el más importante (a mi entender) ya que la gente que vota no desea participar de un partido, si no que prefiere al candidato  con al cual se siente más identificada ideológicamente. Sin embargo, hoy en día se usa votar por partido, (si una persona se identifica más con la UDI jamás seria capaz de votar por un candidato de la concertación aunque las ideas de este le parezcan mucho más atractivas) algo que claramente ha disminuido el porcentaje de personas que participan en las urnas.

Lo más triste de este asunto es que en las elecciones de hoy, la elección de “el mejor entre los malos” es muy recurrente, y nos indica que claramente algo anda mal en el sistema. Los personajes elegidos a representarnos no son los adecuados, y se van repitiendo a medida que pasan los años. Estos “dinosaurios de la política” no le resultan atractivos al público que participa del sufragio y por ende muchos desean simplemente no votar por nadie o ni siquiera preocuparse de votar. Esto como nos cuenta Ralf es muy peligroso ya que claramente cuando la gente se aleja de su derecho de elegir a su representante, se le hace mucho mas fácil a las autarquías existir.

Algunas personas pueden responder que es una falta a la obligación de los ciudadanos el ausentarse del sufragio, sin embargo cual es la gracia de votar, y más importantemente entregar tu confianza en una persona en la cual no confías? Los políticos se han hecho famosos alrededor del mundo por sus escándalos de robo de dinero (Caso MOP gate, caso Chiledeportes etc…).  Se han ganado la fama de que todos son ladrones, asique en realidad da lo mismo que político este en el cargo, todos practicaran las mismas conductas deshonestas. Me parece que la mejor manera de mostrar un descontento general hacia el sistema electoral actual es no votando ya que muestra de la forma más clara que no existe un verdadero representante de lo que piensa la mayoría de la gente.

Como hemos visto en clase, los partidos políticos surgen de las desigualdades de las cuales la gente se da cuenta. Una vez que ocurre esto, se dan a conocer estas mismas en el “espacio público” es decir para toda persona. Mediante este proceso, nace un partido político el cual posee una ideología central que lucha contra esta desigualdad y busca el apoyo de la gente para obtener poder. Sin embargo, como hemos visto, al parecer las desigualdades por las cuales luchan estos partidos para abolirlas no son las correctas ya que la participación en estos mismos va en franco descenso. Es así como se nota la nueva realidad del sistema electoral, la gente no confía en sus candidatos ni en el sistema.

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Cuando la Democracia lleva a la perdida de la Democracia

septiembre 29, 2010 Deja un comentario

En el articulo “Democracia sin Demócratas”, Ralf Dahrendorf deja al descubierto varias incapacidades de la democracia. Como nos explica el la definición recurrente de democracia no es efectiva en casos especiales donde los que suelen remplazar a los que estaban en el poder no creen en la democracia. Concuerdo totalmente con lo planteado por Ralf que nos indica que incluso la democracia por votos puede hacer que personas como por ejemplo, Hitler (que no creen en la democracia) lleguen al poder usando la democracia (conteo de votos). Como nos explica, el mundo esta plagado de ejemplos, incluso uno más emblemático, Hugo Chávez el actual presidente de Venezuela ha ganado varias elecciones democráticas sin creer en esta misma. Definitivamente para que la democracia exista se necesitan unas “pre condiciones” (como las llama Ralf). Quisiera destacar la pre condición que el autor nos describe como votantes “informados y ponderados”. Esto es definitivamente algo que se ha perdido en muchos países aun más lamentable en Chile. Muchas de las personas que votan no están informadas y se venden al mejor postor. Una clara evidencia de esto fue la votación por la comuna de la Florida por Jorge Gajardo, (un personaje conocido de los Venegas) en la cual se mostraba como los votantes ignorantes buscaban a su candidato Gajardo por el nombre del personaje de la seria. Realmente es una situación triste y hasta vergonzosa. Es importante destacar el aspecto que nos menciona el autor llamado “el imperio de la ley”. Este consiste en leyes dictadas por la ciudadanía, leyes que están por sobre la autoridad, por sobre los que están en el juego del poder y por sobre los que no están en este.

Como ya sabemos, los conflictos de poder terminan generando al estado. En cuanto los malos eliminan a su competencia y permanece solo una banda, a esta le conviene explotar a la gente a su alrededor envés de seguir saqueándolos. De esta forma surge el estado. A medida que avanzamos en la historia la democracia se ha vuelta una condición esencial del estado y en el mundo actual no somos de convivir sin democracia. El quitarle los derechos a los ciudadanos solo lleva a que las cosas se terminen arreglando por la sangre. La democracia es una respuesta a esto y evita conflictos de sangre, sin embargo, si no es utilizada de manera correcta puede generar grandes problemas. Uno de estos es la escalada al poder por parte de personas que no creen en la democracia aunque utilizan este método para llegar al poder. Desde ahí es fácil hacer lo que quieran. Por esto mismo la democracia como tal se debe someter a una “democracia mas grande” la cual incluya el deseo de la gente así limitando al poder.

El Poder Judicial Por Sobre el Orden de la Nacion

Sobre el artículo de Andrés Amunátegui, “Judicialización de problemas sociales y políticos” me parece que es un análisis acertado. Debido al creciente número de personas  que delegan la responsabilidad de decidir sus disputas de alta complejidad social a terceros  es necesaria una autoridad que sea capaz de decidir. Si esto no fuera así, el orden político se perdería causando anarquía y falta de reglas. Sin embargo, no se puede entregar el poder de decidir sobre cuestiones sociales al poder judicial de manera ciega. Los jueces como todas las personas e instituciones tienen valores y morales por las cuales basan sus decisiones. Al entregar la encrucijada a un juez es difícil suponer que el seria capaz de dejar de lado su origen y sus valores para tomar una decisión objetiva, no obstante la gente que le otorga el poder de tomar la decisión tiene distintos valores y morales al del juez. Por esto mismo, se pueden sentir perjudicados y no entender la decisión de un juez que según mi opinión es imposible que no se influencie por sus valores. Además las decisiones de las cuales habla Andrés en el texto escapan lo que se podría considerar conocimientos judiciales y pasan a ser  temas  más intrínsecos del hombre, su origen y los valores. También encuentro acertado el análisis de Andrés cuando nos advierte que darle este poder de decidir sobre temas de valor a los jueces sin ser controlados por un poder político mayor es muy peligroso. Si no se someten al “contrapeso de un poder político” el poder de los jueces puede ser usado erróneamente e incluso abusivamente.  El último párrafo sin embargo no me parece acertado. Creo que los jueces son necesarios para decidir sobre toda variedad de temas ya que si no es imposible ponerse de acuerdo con temas conflictivos. Es importante la equidad natural ya que el juez debe determinar lo correcto en cada caso. Si no es así y las partes no son capaz de ponerse de acuerdo por si solas o a través de sus “órganos intermedios” se produciría anarquía y jamás se produciría un orden político.

Un contraargumento seria que la gente crea que un juez no es capaz de decidir sobre todos los temas. Esto me parece muy valido y entendible ya que el juez no debería ser el encargado de decidir sobre temas de valores y morales. Sin embargo, si las personas no son capaces de ponerse de acuerdo en toda variedad de temas ya sea importantes o menos conflictivos es necesaria una autoridad capaz de decidir. Muchas veces es necesario una decisión ya que si no se produce una anarquía total con falta de gobernalidad.

Este análisis se apega a lo hablado en clases. En la penúltima clase hablamos sobre el conflicto. Es por esto mismo que cuando la complejidad social se vuelve intolerable las personas recurren a terceros para poder tomar decisiones. Estos terceros son los jueces, los cuales deben decidir entre la verdad y la mentira en casos en los cuales no tienen nada que ver. Además cuando las personas no son capaz de ponerse de acuerdo  no hay orden social.  Se necesita poder político para tener la capacidad de influir en la tensión social y resolver los acuerdos. Este poder político es finalmente lo que se le transfiere a los jueces para que ellos decidan en los conflictos generados.