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Respuestas ante el actuar individualista de los políticos

noviembre 22, 2010 Deja un comentario

 

La pregunta de si el comportamiento de los políticos es racional puede ser abordada desde diferentes puntos de vista; en este texto quisiera enfocarla en si los políticos se comportan de una manera lógica de acuerdo al cargo que desempeñan pero esto a su vez viene cargado de conceptos subjetivos y depende de que consideramos racional; una forma de entenderlo es la búsqueda del máximo beneficio personal la cual generalmente se emplea en teoría de juegos pero, a su vez el autor plantea que esa forma de actuar es irracional y generalmente la ciudadanía lo juzga de esa forma. 

 La disyuntiva no es problema semántico planteado acerca de que es actuar racionalmente si no cual es el actuar que deben tener los políticos, su rol no debe ser el buscar el máximo beneficio personal si no que cumplir una función de servicio publico donde deben renunciar a ciertos privilegios personales para ponerse a servicio de las necesidades de las personas. En definitiva la política esta hecha en teoría para personas que buscan el bien para la sociedad y no para los sujetos que actúan buscando el beneficio propio, como sabemos estas 2 posiciones son algo extremistas y en la practica los sujetos tiene preocupación por ambas cosas; los políticos deben ser sujetos que tengan una gran vocación de servicio pero debemos tener claro que también deben satisfacer ciertas necesidades personales y que estas 2 posturas pueden entrar en conflicto.   

¿Cuál es la solución a estos problemas acerca del actuar de los políticos? Si bien no podemos dar una solución rápida y fácil, la mejor forma de ir solucionando estos problemas es a través de las instituciones que establecerán las reglas acerca del actuar de los políticos. Si bien estas instituciones pueden tener una función limitada para algunos casos no deja de ser relevante que establezcan reglas claras que impidan a los políticos cometer actos que van de forma evidente a beneficiarlos a ellos mismos.   

Para complementar lo anterior es necesaria además la participación democrática informada , donde los votantes sepan con claridad acerca de sus políticos y sus propuestas con tal de no dejarse engañar con propuestas demagogas esto debe ir apoyado por ir proporcionando información por parte del gobierno y una buena educación (lo cual claramente es un objetivo de largo plazo ).   

Las soluciones planteadas claramente tienen un problema de que al final los propios políticos definen en gran parte a estas instituciones al establecer las leyes y también ellos definen las políticas educacionales, debemos considerar que la bandera de lucha de las personas siempre será su participación democrática mientras se encuentren en un régimen de esas características por lo que resulta fundamental una participación masiva e informada de la ciudadanía para evitar el actuar tiránico de algunos políticos.  

links  

http://biblioteca.itam.mx/estudios/estudio/letras17/textos4/sec_1.html

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Los riesgos de la poca participación ciudadana en la democracia

octubre 25, 2010 Deja un comentario

La situación que se presenta con respecto a la participación ciudadana y la política es más que preocupante, este fenómeno pone en riesgo la legitimidad del sistema político actual ya que la mayor parte de los ciudadanos no participan del proceso de elección de sus autoridades , este fenómeno nos lleva a preguntarnos por las causas de la poca participación ; en primer lugar podemos notar una paradoja : la consolidación de la democracia como sistema político  en un parte importante del mundo ha sido sucedida de la poca participación de los ciudadanos en esta democracia . Después de una ardua lucha por la democracia y haber sufrido las sangrientas y autoritarias dictaduras durante el siglo XX la humanidad de este siglo relega la actividad política a segundo plano.     

Esto nos lleva a la conclusión de que nuestra participación esta condicionada a como nos afecta la política directamente, ante los abusos de los gobiernos tiranos surgen con coraje los ideales que defienden la vida y la libertad pero en las situaciones estables donde no vemos amenazas el interés decae , en Chile esta situación se nota con claridad durante el gobierno militar la oposición se organizo clandestinamente y provoco gran adhesión popular  en el plebiscito de 1988 pero con el transcurrir del tiempo el interés de las personas por participar en la actividad política de la Concertación (refiriéndonos a ella como la oposición al gobierno militar) decayó y sus ideales y discursos están lejos de trascender lo que trascendieron para el plebiscito .   

Pero el hecho de que no veamos las amenazas no significa que no existan, el hecho de que la participación sea cada vez menor implica que los ciudadanos no están decidiendo por ellos mismos sus autoridades por lo que estas se podrían valer del desinterés de las personas  para abusar sutilmente de ellas o no representarlas (dado que gran parte de la población no vota no debe responder a muchas personas por lo que no habrá una gran presión sobre el político en cuestión).    

La situación de la poca participación contrasta a su vez con la cada vez mayor organización de grupos no gubernamentales y protestas (como las que se llevan a cabo en Francia por estos días); estos grupos en general defienden causas especificas y responden a motivaciones individuales en temas puntuales por lo que no podemos clasificar de la misma forma la participación de estos grupos y de los partidos políticos. Los actores descritos anteriormente calzan con la individualización cada vez mayor dentro de la sociedad occidental  donde los individuos luchan solo por causas específicas, a diferencia de los partidos que construyen una visión total sobre como debiese actuar el estado .   

La solución a este problema correera por parte de los políticos y ciudadanos ; los primeros deben responder por sus culpas que hacen que cada vez sean menos creíbles y los segundos por su desinterés y posiciones contradictorias como reclamar por el mal funcionamiento del estado pero a la vez abstenerse de participar políticamente .  

Por ultimo quiero señalar que este problema no solo debe ser visto como algo netamente racional por que detrás de la gran motivación que hubo en el pasado por la política había valores y sentimientos que hacia que los hombres se levantar y participaran fervorosamente por que les interesaba la situación de la sociedad en su conjunto y creían en la política.        

 Carlos Pinto   

enlaces  

http://enlacedigital.com.ar/i/ciudadania-democracia-y-participacion-en-el-siglo-xxi-%E2%80%93-una

http://webcache.googleusercontent.com/search?q=cache:GV5UB7dD3LUJ:alimontoyaopinion.blogia.com/2010/021101-democracia-participativa-del-siglo-xxi.php+democracia+participacion+siglo+XXI&cd=2&hl=es&ct=clnk&gl=cl

La defensa de la democracia corre por cuenta de los propios ciudadanos que participan en esta

septiembre 27, 2010 Deja un comentario

La democracia es una de las instituciones más sólidas dentro de la cultura occidental consolidándose en la segunda mitad del siglo XX en la mayor parte de los países de occidente. Su consolidación como sistema político no es casualidad; responde a como se han desarrollado los fenómenos históricos y la adopción de valores afines al sistema democrático dentro de la sociedad. Sin embargo por más legitima que sea la democracia como sistema político (por su aceptación dentro de la sociedad) no esta exenta de problemas como asimetrías de información que pueden hacer que los agentes no voten conociendo todo lo necesario sobre los candidatos, en relación a lo planteado por Dahrendorf.   

Acá quisiera diferenciarme con respecto al autor pues él plantea que la democracia más el imperio de la ley son complementos que evitarían situaciones antidemocráticas dentro de las propias democracias (elección de candidatos poco democráticos) .Sin duda que el hacer que se cumpla la ley permite conservar el orden publico y generar estabilidad dentro del sistema ( y darle legitimidad desde el punto de vista de la razón según Max Webber) pero no permite automáticamente que los votantes sepan distinguir los candidatos que apoyan y rechazan al sistema democrático.    

¿Cómo se debe combatir contra los antidemócratas entonces? Debemos reconocer en primer lugar que la democracia no es perfecta como sistema pero que ha sido escogida en gran parte del mundo como sistema político por ser mejor que las demás formas de gobierno (como por ejemplo dictaduras, monarquías  etc…). Los posibles antidemócratas representan una fallas que no puede solucionar la ley de por si, ya que no puede pobrar si un postulante a un cargo intentara atentar contra el sistema demócrata o tampoco se le podría acusar que por poseer ciertos valores antidemócratas  no podrá postular ya que atentaría contra uno de los valores de la democracia; la tolerancia[1]     

 La defensa de la democracia corre por cuenta de los propios votantes quienes deben ser capaces de identificar que candidato pretende defender la democracia y quien no, esta tarea no tendrá siempre el resultado optimo (como expone el autor con casos de Europa del Este y otros)  pero permitirá que el sistema democrático sea coherente con su principio fundamental de soberanía popular (al permitir que los ciudadanos decidan quien sea su gobernante).     

Puede que esta sea una solución insuficiente pero también hay otro concepto importante: la democracia y participación en esta debe ser incentivada por el Estado, con tal de que el sistema democrático sea legitimo para las personas y además que tengan incentivos a participar, acá nos encontramos con el problema de fondo que es la falta de participación en la política.Como ejemplo en Chile durante las elecciones de 2009 hubo una abstención del 12,32% dentro de los 8.285.186 inscritos que son aproximadamente la mitad de la población [2] lo que refleja una falta de participación de parte importante de la población  lo que puede llevar a resultados no deseados si todos votasen  (pudiendo legalmente hacerlo) .El enfoque en este aspecto no debe ser como un juego estratégico donde la participación de una persona no hace al diferencia sino sentir que la participación de cada individuo es importante con tal de favorecer el sistema democrático .      

Como conclusión  la ley por si sola no es capaz de defendernos de los antidemócratas sino que los propios ciudadanos a través de su participación deben defender a la democracia y los valores de esta.    

Carlos Pinto
Links :


[1] http://bibliotecadigital.conevyt.org.mx/colecciones/ciudadania/principios_y_valores_de_la_democ.htm#22     

(ver punto 2.2)

[2] http://papel.diariodigital.cl/20091229/   (ver paginas 7 y 8 )

Cada país posee su propia justicia y los ciudadanos de este país deben responder a ella

agosto 19, 2010 Deja un comentario

Cuando se presentan situaciones como la de los juicios a uniformados que se desempeñaron en gobiernos militares o dictaduras que reprimieron a la gente por motivos políticos, los juicios posteriores en regimenes democráticos a estos militares deben ser sumamente cuidadosos y considerar las responsabilidades que les caben a estos militares acorde a sus rangos (en muchos casos el desobedecer una orden significaba el matar a quien no la ejecutase en el caso de militares de bajo rango) por lo que lo que corresponde es que cada país juzgue a quines cometieron esos crímenes . En el caso del militar argentino¿ que tiene que ver España con la situación cometida en Argentina? De por si las leyes en ambos países son diferentes y el sujeto en cuestión es argentino por lo que por ser ciudadano argentino debe ser juzgado en ese país pues el debe responder por las leyes que rigen en este.  

Los juicios en países terceros son una intervención en la política interna de otros países (pues están haciendo una labor que le compete al país donde se ejecuto el posible crimen) y por más que esta intervención sea motivada por valores que puedan tener una gran aceptación a nivel internacional y estos valores sean acordes a los derechos humanos, una intervención de esta naturaleza  altera el orden de la justicia que le compete a cada país con sus propias leyes. Sin embargo el hecho de que cada país deba juzgar a los criminales que ejecutaron violaciones a los derechos humanos( y cualquier otro criminal ) no significa que no deban ser buscados a nivel internacional de manera coordinada pues el hecho de que un sujeto haya cometido un delito implica que deba ser juzgado  independientemente de encontrarse fuera de su  país de origen .  

Ahora si consideramos el caso de Sudan que fue visto en detalle en clases, es completamente diferente pues es un país que presenta un caos político donde no hay un orden establecido lo que motiva la intervención internacional y por lo  tanto al carecer de este orden no podría realizarse un juicio pues no hay una institucionalidad que lo permita .   

El titulo de este tema es “En defensa de la justicia internacional” y una verdadera justicia es aquella que debe realizarse acorde a las leyes del país del ciudadano pues esa es la ley que le rige acorde a su nacionalidad, acaso ¿será justo el que el acusado sea juzgado en un país donde rige otra ley?     

Como señala el artículo 15 de la declaración universal de los derechos humanos 1. Toda persona tiene derecho a una nacionalidad. 2. A nadie se privará arbitrariamente de su nacionalidad ni del derecho a cambiar de nacionalidad[1] y el hecho de tener una nacionalidad significa que el sujeto debe regirse por las normas de su propio país.    

Como el objetivo de la política es regular las tensiones, en estos casos para poder hacerla tolerable se requiere actuar de forma prudente pues de lo contrario se generaría mayor tensión y el hecho de juzgar a un sujeto en país tercero  es “echarle más leña al fuego” y no va en concordancia de lograr una reconciliación entre los militares que cometieron delitos y las victimas pues se debe asegurar un juicio justo que será dado por las instituciones del propio país pues esa es la justicia a la que deben responder aquellos ciudadanos que cometieron crímenes de cualquier índole .


[1] http://www.es.amnesty.org/quienes-somos/declaracion-universal-de-derechos-humanos/