Archivo

Archivo del autor

Todo depende de donde se mire

noviembre 25, 2010 Deja un comentario

Más que opinar respecto al detalle de la columna sugerida, que gira en torno a la opinión, bastante anárquica y pesimista del autor, sobre los resultados de la educación española. Me gustaría tomar los puntos que se plantean respecto de los políticos en las preguntas del enunciado y en base a ellas  dar mi opinión.

El texto sugerido, comienza con el siguiente enunciado: “¿Son irracionales los políticos? ¿Son necesariamente mal intencionados, corruptos e ineptos? Si la respuesta es si, ¿Qué sostiene finalmente a las democracias, acaso son los ciudadanos ingenuos, ciegos, etcétera? Si la respuesta es no, ¿Cómo explicamos que la política “falle” tan a menudo? ¿Tiene futuro la política?

A mi entender este enunciado, tiene un sesgo, que es a partir del cual, muchas personas evalúan mal a los políticos de sus localidades y naciones, y se debe a que generalizan. Evidentemente los casos que justifican que las personas evalúen a sus políticos como irracionales, mal intencionados, corruptos o ineptos no son pocos, pero si la política se sostiene, no es por que los ciudadanos sean ingenuos ni ciegos, ni los políticos duchos estafadores. Sino por que buena parte de los ciudadanos y de los políticos creen y han suscrito el contrato social, por el cual los primeros le otorgan a los segundos el mandato de dirigir sus destinos y los segundos lo hacen honrada y esforzadamente, destinando sus talentos en estas labores.

En cuanto a ¿Por qué la política “falla” tan a menudo? y ¿Si tiene futuro? debemos distinguir. En primer lugar, cuando que se plantea que: “Falla” tan a menudo, claramente se hace en un sentido irónico, refiriéndose a casos de corrupción u otros que empañan la actividad. Pero no debemos desconocer que esto es igual en toda otra actividad humana, “fallan” los religiosos, los empresarios, los estudiantes, los matrimonios, etc. todos fallamos y no sacamos nada con escandalizarnos y rasgar vestiduras, pero tampoco conformarnos. Aunque es valido decir que en estos casos “duele más” por que se espera más. Sin perjuicio de lo anterior, creo que debemos esforzarnos día a día por mejorar y no fallar. Pero más importante que eso, es que debemos saber que nos va a ocurrir y cuando pase, en vez de condenarnos a nosotros mismos debemos perdonarnos y levantarnos nuevamente, con el firme propósito de no volver a tropezar, aun sabiendo que es muy probable que pase.

En cuanto a si la política tiene destino, estoy convencido que si, por que es el arte de gobernar herramienta indispensable para poder coordinar la convivencia en sociedad, quizás en el futuro lo que desaparezca sea la democracia o derive en un sistema más perfecto de la mano de una sociedad más madura, tolerante y educada. Por lo menos así lo espero y es compromiso de todos apoyar a los más talentosos y probos para que desempeñen esas funciones.

 

Anuncios

¿Es mala la baja participación en política?

octubre 26, 2010 Deja un comentario

Evidentemente, como lo indica el artículo, el día de hoy la participación popular en la política es baja y eso tiene múltiples explicaciones. Lo anterior debe ser analizado con el objeto de encontrar las verdaderas razones, sus efectos y las posibles acciones que podrían remediar los problemas que podría causar.

Una primera y ampliamente extendida explicación, es la permanente sombra de corrupción que pesa sobre la clase política en general. Si bien, no se puede desconocer que en la actividad política se han descubierto múltiples casos de corrupción, también debemos reconocer, que en su mayoría son casos aislados, que injustamente se generalizan. Lo anterior en mi opinión es más una consecuencia que una explicación, puesto producto del desencanto son pocos y poco preparados los que participan en la cosa publica, dando espacio a inescrupulosos o incapaces que perjudican la buena imagen que deberían tener los servidores públicos en general.

Otra razón, que se esgrime para explicar la baja participación, es la desconexion que existe entre los representantes elegidos popularmente y los temas que tratan con los integrantes de la nación y los temas que les preocupan he importan. Lo que lleva a que los que se pueden inscribir no lo hagan y de la misma forma, los que pueden votar o no ejercen su legitimo derecho o lo hacen manifestándose a través de votos nulos o blancos. Pero nuevamente creo que estamos, más ante una consecuencia que frente a una razón.

Lo importante es descubrir por que las personas preparadas y proas no participan activamente de la vida política y por que los temas que le importan a los integrantes de un país no son los que abordan sus representantes. Además de la anterior se deben identificar los efectos, si son perjudiciales y como evitarlas.

En mi opinión la baja participación, se debe a un proceso de cambios en  las sociedades, que todavía no se refleja en la política. En relación a lo anterior, se debe destacar la menor dependencia del estado por parte de los ciudadanos, y la despolarización y fragmentación de las ideologías. Lo primero trae como consecuencia un menor interés en la cosa publica y que lejos de ser, necesariamente, algo negativo, también se puede interpretar como consecuencia de una mayor autosustentabilidad e independencia de las personas, así como también de una mayor estabilidad de los países y un aumento equitativo en su nivel de desarrollo. Finalmente la despolarización y la fragmentación de las ideologías, genera múltiples corrientes diluyendo las mayorías y por lo tanto la posibilidad de influir.

Todo lo anterior no es necesariamente malo y debe derivar en un estado más pequeño que asegure a cada uno un “piso” y protección en caso de caer en desgracia, dejando a la iniciativa privada y la libertad personal la elección de la sociedad que la nación desea.