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Opiniones constructivas

noviembre 28, 2010 Deja un comentario

La columna de Arturo Pérez-Reverte, se basa exclusivamente en la crítica. Es esto, lo que en mi opinión, subjetivista e incluso invalida algunos de sus argumentos, a pesar de que coincido en muchos de ellos. Al autor no le basta con criticar a los actuales políticos Españoles, reprocha también a grandes pensadores del mismo país. Los reconoce  como los verdaderos culpables de la precaria situación actual de España en términos de educación y cultura, en comparación al resto de Europa: “Nuestros jóvenes carezcan de comprensión lectora, los colegios privados se distancien cada vez más de los públicos en calidad de enseñanza, y los alumnos estén por debajo de la media en todas las materias evaluadas.”

Opiniones como las de Pérez-Reverte, son comunes hoy en día. En Chile los políticos también son malmirados. Estoy de acuerdo con muchas de las acusaciones que se les hacen: Muchas veces estos han sido oportunistas, prometen más de lo que finalmente cumplen, etcétera. Casos como estos hay miles y son injustificables. Sin embargo, la crítica que cae en la falacia de la agresión y generalización, se reduce a un simple comentario de escaso valor: Serían mucho más eficaces críticas que identifiquen el problema, lo analicen y propongan posibles soluciones.

Estoy totalmente de acuerdo con el autor sobre el problema de la impunidad. Es necesario que quienes se equivocan asuman las consecuencias y se responsabilicen; quizás incluso la carencia de culpabilidad sea uno de los problemas de fondo por el cual no hay un mejoramiento evidente en el desarrollo de muchos ámbitos. Pero al mismo tiempo, creo que es necesario que esta culpa recaiga en quienes realmente fueron partícipes del error y que no sea generalizada. Es muy fácil caer en esto último; el hombre tiende a hacerlo por naturaleza. Sin embargo, es un gran error que lleva al estancamiento de la situación. Una crítica sin solución no es constructiva: Todo queda en palabras sin dar una solución que revierta el problema.  

Por otra parte, quiero destacar que al fin y al cabo, son los políticos quienes se hacen cargo de los bienes y servicios públicos; temas que podrían perfectamente quedar sin solución al  no pertenecerle a nadie de manera directa. Es importante que esto se tenga presente para evitar caer en la generalización. No todos los políticos son aún “más peligrosos que los delincuentes”, tal como lo menciona el autor. Muchas veces las intenciones de éstos no son malas y sus acciones sí son eficaces. Los políticos a lo largo del tiempo han propuesto distintas medidas con el fin de mejorar la situación del momento. Por ejemplo en Chile,  esta semana se ha enviado un proyecto de ley que pretende mejorar la calidad de enseñanza e igualdad de oportunidades.

Esperemos que la implementación de las medidas que implica esta reforma educacional sea correcta y eficiente. Si es que no lo es, sería fructífero que las críticas que surjan no generalicen; que por el contrario capten de manera detallada quienes se equivocaron y se propongan soluciones después de identificar la razón de su fracaso. De esta forma, todos podríamos colaborar a que el país mejore y se desarrolle, en vez de crear un resentimiento generalizado hacia distintos actores políticos, sin que exista ningún tipo de mejoramiento.

http://www.lanacion.cl/lavin-justifica-suma-urgencia-a-reforma-educacional/noticias/2010-11-28/162902.html

http://www.df.cl/portal2/content/df/ediciones/20101123/cont_156755.html

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Problemas actuales de la democracia

octubre 27, 2010 Deja un comentario

Coincido con las razones que da Ralf Dahrendorf para explicar porqué la gente ha perdido la fe en las elecciones. El hecho que los ciudadanos ya no se identifiquen con los partidos políticos, creo que es una de las principales causas de la disminución de votantes. Los partidos políticos actualmente ya no convencen, la gente no les cree. El problema no es que éstos no se den a conocer o que sus campañas sean vagas; por el contrario, es que prometen más de lo que realmente cumplen. Esto repercute negativamente en la gente: Hace a que los ciudadanos se desilusionen y desconfíen de los partidos políticos, teniendo cada individuo una opinión propia. Así es como finalmente ocurre, tal como lo menciona el autor de “La democracia desconectada”, que la gente ya no pertenece a partidos políticos, sino que tiene un conjunto de convicciones. Esta incredulidad, se une también a los costos que implica votar por sobre los beneficios que concede. En Chile, la cantidad de jóvenes inscritos en registros electorales ha disminuido de manera significativa en los últimos años. La base de datos que manejan las oficinas del servicio electoral (Servel) , revelan que las personas que se ubican en el rango de edad entre los 18 y los 34 años pasaron de 2.305.275 inscritos en el año 2000, a un total de 1.213.521 en el 2008 (*). Con estas cifras, es fácil darse cuenta que los jóvenes no están dispuestos a perder tiempo informándose sobre los distintos partidos políticos, que a la vez son considerados como poco creíbles, siendo que la influencia que tiene su voto es mínima. Teniendo este razonamiento, las nuevas generaciones con derecho a voto, mediante un análisis de costo-beneficio prefieren no estar inscritos en los registros electorales.

 

Considero que una posible solución para lograr que aumente la participación en las elecciones sería el voto electrónico. Con este sistema, los costos que implican el ir a votar disminuirían. La gente ya no tendría el miedo de ser vocal de mesa, de tener que estar obligatoriamente el día de las elecciones en el lugar que le corresponde votar, etc. Muchos de los jóvenes que no votaban por no estar inscritos por las razones anteriormente nombradas, lo más probable es que lo harían si se implementara este sistema. Sin embargo, mediante el voto electrónico, no se eliminaría la poca fe que tienen las personas en los distintos partidos políticos, no obstante, creo que al ser más fácil la votación, el odio contra las elecciones disminuiría y la gente que antes no votaba o dejaba su voto el blanco por esta razón, ahora tratarían de ajustarse e identificarse con algún partido político y votar a favor de éste. Como se puede ver, el voto electrónico, a pesar de aliviar el problema de que cada día los votantes son menos, no lo soluciona totalmente. Estoy convencida que la razón radica en algo cultural. La influencia que tienen los papás en sus familias es muy alta: Si actualmente los padres transmiten a sus hijos que los partidos políticos son todos corruptos y falsos, es muy probable y lógico que el niño no se interese en ellos, y que no esté interesado en votar en un futuro. Es por esto mismo, que creo que la solución profunda a este problema está en la educación de las nuevas generaciones.  Ésta debe encargarse de  incorporar el concepto de la responsabilidad pública que tienen todos los ciudadanos. Debe dejar claro, que para que la democracia exista es necesario el voto todos los ciudadanos y que a medida que los votantes disminuyen, cada vez el sentido de democracia va desapareciendo.

 

(*) http://www.bcn.cl/carpeta_temas_profundidad/envejece-padron-electoral/estadisticas

 

http://www.elmanana.com.mx/notas.asp?id=25579

 

Democracia como decisión colectiva

septiembre 29, 2010 Deja un comentario

Estoy de acuerdo con la conclusión que da el Ralf Dahrendorf respecto a la democracia: “democracia significa democracia más imperio de la ley”.  El autor, mediante distintos ejemplos de la historia muestra cómo gobiernos en los que grupos de personas que han llegado al poder mediante la decisión de los mismos ciudadanos, pueden en realidad no ser democracia; es decir gobiernos en los que al estar en el poder dejan de ser representantes del  pueblo transformándose en dictaduras. Para que exista democracia, se requiere elecciones sumado a que la ley prime en la sociedad. Como consecuencia de esto, las acciones de los gobernantes como miembros también de la misma sociedad deben estar respaldadas constitucionalmente, ya que sólo así se da un permanente gobierno del pueblo que es el fin último de la democracia; un régimen que represente  la voz de la mayoría de los ciudadanos.

Ralf Dahrendorf, mediante su columna, nos quiere invitar a que abramos los ojos  y que nos demos cuenta de que no sólo por el hecho de que el gobierno haya sido escogido por los mismos ciudadanos  va a ser de manera indefinida una democracia; nos invita a darnos cuenta de que el significado de democracia es mucho más profundo de lo que a veces se piensa. Creo que el hecho de reducir su significado exclusivamente a una elección voluntaria, es un error en el que se cae al tratar de simplificar su concepto,  al intentar concretizar su definición a un acto: Cuando esto se piensa, se debe a que se confunde “la base”, o lo fundamental para la existencia  de  democracia, con lo que es su verdadero significado. Estoy totalmente de acuerdo de que para que exista democracia es esencial que el pueblo escoja representantes, sin embargo  hay que tener cuidado  con caer en la equivocación de reducir el concepto de democracia sólo a este hecho. Se debe tener  presente que la verdadera intención de ésta es que el pueblo pueda expresarse mediante un grupo de personas escogidas por ellos mismos de manera permanente en el tiempo. Para esto, es necesario que el grupo escogido que vele por las intenciones del pueblo; que sea un reflejo de éste. Se requiere que sean gobiernos transparentes, consistentes con la imagen que su público tenía de ellos. Por ende, si este mismo grupo de gobernantes se aprovecha del poder que los mismos ciudadanos le concedieron, es decir traiciona al pueblo, el sentido de democracia deja inmediatamente de existir. Las dictaduras son un claro ejemplo de este hecho: Tal como nos señala y ejemplifica  Dahrendorf, muchas de ellas han llegado de manera democrática al poder, sin embargo,  luego se convierten en gobiernos abusivos de poder, dejando de ser así democráticos. Para que esto no ocurra deben existir leyes que estén por sobre todos aquellos que tienen un alto poder político. Una manera de lograr esto último es incentivando a que los gobernantes electos desarrollen la legitimidad de carácter racional, es decir de aquella que descansa en la creencia en la legalidad de ordenaciones estatuidas y de los derechos de mando de  los llamados por esas ordenaciones a ejercer la autoridad, tal como la define Max Weber. Si los gobernantes se rigen bajo este tipo de legitimidad las probabilidades para que se distorsione el principio de democracia son  mínimas. Esta situación es equivalente a que en las democracias siempre esté presente el imperio de la ley.

http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=democracia

 

 

¿Judicialización o mala coordinación entre poderes?

Sin duda este es un buen momento para hablar de política. La noticia de los mineros atrapados en el norte de nuestro país, no sólo nos sorprende y emociona, sino que también nos deja en la obligación de reflexionar sobre la legislación minera de nuestro país, y las responsabilidades que deberán perseguirse como consecuencia de este hecho.  Estamos hablando ciertamente de un hecho político, pues involucra tanto a los distintos poderes del Estado como a la sociedad en general.

Estoy de acuerdo en que hoy en día existe una ausencia de política como implícitamente lo señala el autor en la columna. Sin embargo, no creo que esto se deba a  una creciente judicialización de los problemas sociales, por la delegación de poder que hace el legislador al poder judicial. Esto lo atribuyo simplemente a que la gente está más conciente de sus derechos y está dispuesta a hacerlos valer frente a un juez como corresponde (con esto no quiero decir a que la sociedad conozca sus derechos plenamente y esté siempre dispuesto a defenderlos, sino simplemente que ha habido a mi juicio una leve mejoría en este tema)

Creo que la ausencia de política en Chile no se debe exclusivamente a un mal trabajo de los legisladores, sino más bien en un deficiente desempeño de los poderes del estado y a una mala interacción entre ellos. El poder legislativo debe encargarse de crear leyes, el ejecutivo de dictarlas y hacer que se cumplan y el judicial debe administrar justicia mediante la aplicación de estas normas en la resolución de conflictos.  Esta mala interacción entre los poderes  se ve reflejada de manera constante hoy en día. Lo ocurrido con la mina San José, es un ejemplo clave de la mala ejecución de las funciones de ellos. Por una parte existen leyes laborales que protegen a los mineros. Ejemplo de esto es la creación del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin), entidad que está en permanente contacto con instituciones de los distintos poderes del Estado como lo son los tribunales de justicia, la Tesorería General De la Republica, y la Contraloría, cuyo objeto principal es velar por la seguridad de los mineros. Sin embargo, esta ley no fue bien implementada por carecer de suficientes fiscalizadores, permitiendo la reapertura de la mina San José y en consecuencia, el accidente de los 33 mineros que trabajan en dicha mina. Esperemos que los tribunales sean capaces de castigar en forma debida a los responsables en este caso. Se podría decir que hechos como estos podrían ocurrir a pesar de que la coordinación de estos poderes sea eficiente, debido a que se debe simplemente a un tema cultural; sin embargo, creo firmemente que la base para poder cambiar a la sociedad está determinada por un buen funcionamiento del poder judicial, legislativo y ejecutivo. Esto último es lo que genera un ordenamiento y estructuración en la sociedad, en otras palabras, la existencia de política, entendiendo esta como un conjunto de acciones voluntarias que busquen la armonía a nivel país.

http://www.sernageomin.cl/

http://www.elmostrador.cl/noticias/pais/2010/08/10/leal-responsabiliza-a-duenos-de-mina-san-jose-por-accidente-que-mantiene-a-33-mineros-atrapados/