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Corrupción: problema de toda una sociedad

Es un hecho de que hoy en día existen muchos políticos, tanto a nivel nacional como a nivel mundial, que son corruptos, que están en la política por las ansias de poder y hacen un gran abuso de este. Pero tampoco podemos desconocer que hay otros que trabajan por la comunidad, que tienen una verdad vocación de servicio público y que no están en esto simplemente por el poder que pueden llegar a obtener. Lamentablemente, esta clase de políticos, ha ido desapareciendo y, año tras año, han ido aumentando los políticos corruptos. ¿A qué se debe este cambio? En mi opinión, esto se debe a que cada día el poder al que pueden optar es más alto. Ya no sólo su popularidad se centra en el país en el cual participan sino que, con la tecnología, rápidamente todo el mundo puede ver el actuar de estos y aumentar su popularidad. Por ejemplo, en el caso de Estado Unidos, Barack Obama, antes de ser electo, su popularidad era transversal por todo el mundo y toda la comunidad mundial tenía los ojos puestos en esas elecciones, y confiaban que el futuro de todos nosotros estaba en las manos de este personaje. Entonces ¿A quién le gustaría gozar de ese poder? A todos nosotros. Por lo tanto, somos nosotros mismos los que provocamos esa sensación de superioridad en los actores políticos y que deseen mantener ese poder, sin importar lo que deban hacer para mantenerlo con ellos.

Ahora, yo me pregunto si somos nosotros mismos los que les entregamos ese poder, y no hacemos nada para evitar que se dé de esa manera, ¿Por qué siempre estamos alegando sobre la corrupción de los políticos? Porque creo que siempre es más fácil alegar antes que asumir nuestros errores. Finalmente, esto se ha convertido en un gran círculo vicioso en donde cada día aumenta más el número de gente que no participa en las elecciones, esto provoca que año a año baje considerablemente la participación de los ciudadanos por lo que aumenta el poder que tienen, actualmente, los actores políticos y esto, finalmente lleva, a que hagan lo que sea por mantenerlo.

En conclusión, la corrupción no es sólo culpa de quienes la ejercen sino que también nosotros, como ciudadanos, tenemos una gran responsabilidad en ello. Es por esto que creo que en vez de dedicarnos a alegar que la política no funciona, que todos son corruptos, etc. mejor empecemos a trabajar y a interesarnos en la política para que este porcentaje de corrupción baje.

 

 

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La gran bola de nieve

Es real el tema de que cada día disminuye más la participación electoral en el mundo. Nos afecta en gran medida porque no es un problema que este fuera de nuestros límites geográficos. Y es ahí el punto donde debemos enfocarnos, en la reacción que ha estado generando el mal manejo de las decisiones políticas frente a sus votantes.

Los actores políticos luchan día a día, en período de elecciones, por conseguir todos aquellos votantes que están descontentos con el accionar de ellos. Pero el gran problema es que sólo se quedan en promesas. ¿Por qué ocurre esto? En mi opinión, la política se ha convertido en una fuente de poder para muchos actores de nuestra sociedad. Poder que no están dispuestos a perder, a costa de cualquier cosa. Lamentablemente, esa estrategia ya está quedando fácilmente al descubierto por los votantes y está siendo castigada por parte de ellos con hechos como el no ir a emitir el voto.

Este actuar de los actores políticos ha hecho que, sumado a lo poco eficiente que es el trámite de votar en nuestro país, los ciudadanos calculen aún más el costo beneficio de ir a votar. Cálculo que finalmente termina dando un mayor costo, por el hecho de tener que perder horas de su día y hacerse de paciencia con las largas filas, y un beneficio bastante bajo ya que sienten que sus necesidades no serán tomadas en cuenta y que quienes guían la política seguirán haciendo lo mismo.

El problema de esta “gran bola de nieve” es que si todos seguimos actuando igual, terminaremos por seguir apoyando a esta caída de la participación electoral. Es por esto que creo que debemos, como ciudadanos, empezar a participar más en la vida pública. Pero no tan sólo emitiendo votos porque si, sino que comenzar a canalizar las inquietudes hacia los políticos, mostrando soluciones e interés por los temas del espacio público.

Es por esto que debemos empezar a fomentar a las nuevas generaciones a interesarse en lo que ocurre en el espacio público, que le preocupe quien este sentado en el parlamento defendiendo sus necesidades y quien este administrando nuestros recursos, y representándonos hacia el resto del mundo.

En conclusión, está en las manos de las nuevas generaciones salvar la democracia y volver a convertirla en el acto cívico donde todos podemos y queremos expresar nuestra opinión. Pero no tan sólo desde la perspectiva de los votantes, sino que también ejerciendo el poder político que la ciudadanía les confiere.

¿Qué hacer con la democracia?

Lo que Ralf Dahrendorf nos quiere plantear en su texto “Democracia sin demócratas” es como el término “democracia” a debido ir mutando con el transcurso de los años. Esta “evolución” se a debido a que durante muchos años la democracia se basaba en única y exclusivamente en en elegir a los gobernantes de un país sin derramar ninguna gota de sangre. Pero esta forma de ver las elecciones a traído consecuencias terribles como llevar al poder a personas que no están realmente capacitadas para el cargo y, lo que es peor, que no están a favor de la democracia.

Pero este error no es sólo de quienes tienen el poder político para ser llamados a ser candidatos y luego ser electos. La gran parte de este error lo tenemos los ciudadanos comunes y corrientes ya que somos nosotros mismos los que no ponemos un real interés en elegir a quien nos gobernara por lo próximos 4 años (en el caso de Chile).

Es por esto que como sociedad debemos ser capaces de salvar la democracia y saber construir una de la mejor manera posible. Pero esto no es por un mero capricho. La democracia genera un vínculo entre las personas, llama a una cooperación mutua para mantener, lo mejor posible, el orden social y genera una alta estabilidad nacional gracias a la legitimidad que goza.

Para salvarla, Dahrendorf habla de la necesidad que el imperio de la ley, el cual significa que “la aceptación de que las leyes dictadas no por alguna autoridad suprema, sino por la ciudadanía, rigen para todos” este completamente alineado con la democracia. Es a esto lo que él llama “elecciones más algo”.

Pero también los actores políticos deben ser capaces de hacer “un mea culpa” sobre la influencia que han tenido ellos sobre el “deterioro” de la democracia y en la baja de la participación, de la sociedad, en las elecciones. Si le vamos a pedir a la ciudadanía que participe más, que se informe para así tomar las mejores decisiones, etc. Ellos también deben ser cada día más llamativos para su gente, dedicarse a hacer campañas con ideas y no con críticas al oponente o a los gobiernos anteriores.

Siento que está en las manos de todos ser capaces de generar más “elecciones más algo”, para así minimizar la posibilidad de que quienes lleguen al poder no sean las personas incorrectas y que no tan sólo sean algunos los países afortunados de contar con el imperio de la ley y la democracia unidos sino que podamos hablar de que todos los países las posean, las estimulen y las protejan.

¿Por qúe el mundo comenzó a preocuparse de la justicia internacional?

Quisiera partir analizando una pregunta que me surgió mientras leía el texto, y mientras buscaba un poco mas de información sobre personas que no fueron condenadas en sus respectivos países, y luego exponer mi opinión sobre la decisión del ex Ministro Jorge Castañeda.

¿Por qué en los últimos años los países han empezado a preocuparse de resolver problemas internos de otros países, sobre todo en materia de derechos humanos?. Después del fin de la guerra fría, y con la llegada de medios que facilitan la comunicación mundial, comenzó a aumentar la confianza entre todo el mundo y a hacer mas inminente la llegada de la “globalización” y la “economía internacional”. Esto tiene como consecuencia que países, como el nuestro, hayan firmado alrededor de 20 acuerdos económicos internacionales en las últimas dos décadas (revisar link con el detalle de algunos tratados que ha firmado Chile [http://www.skyscraperlife.com/latin-bar/34891-cuantos-tlc-tiene-tu-pais-y-con-que-paises-3.html]). Es aquí donde podemos encontrar la respuesta a la pregunta anterior. A los países les interesa fortalecer relaciones con países con altos índices de desarrollo humano y económico, así como con una enorme estabilidad política. Entonces es muy importante que aquellas naciones con un mayor desarrollo, se preocupen de resolver problemas internos de cada país para poder obtener el mayor beneficio de cada uno de estos y evitar que existan conflictos internos que amenacen el comercio con aquel país.

Una segunda respuesta, a la anterior pregunta, podemos encontrarla en el ámbito de la política. Hace un par de décadas atrás, sobre todo en aquellos momentos donde no existía la posibilidad de estar constantemente pendiente del acontecer de otras naciones, este tema de “internacionalizar la justicia” no estaba dentro de el espacio público mundial por lo tanto no era tratado ni intervenido por ninguna entidad internacional. Pero, hoy en día, este tema ya entro en este espacio y ha comenzado a generar distintas posiciones (según los intereses de cada estado). Estas diferencias comienzan a generar tensiones sociales y que logran trascender  las fronteras de los países, afectando a la estabilidad política del mundo.

Debido a que el tema ya entro en el espacio público y genera tensiones sociales comenzamos a necesitar que la política, gracias al poder político que esta tiene,  comience a resolver estas tensiones sociales.

Después de haber intentado responder la pregunta que me nació al terminar de leer el texto y al darme cuenta la cantidad de personas que no fueron enjuiciadas en sus países, por cometer delitos tan graves como lo son la violación de los derechos humanos me declaro estar completamente de acuerdo con que la justicia internacional se haga cargo de casos puntuales, que no son juzgados en los países donde ocurrieron estos delitos y que quizás no serán tratados en sus respectivos países por tener leyes de amnistía. Lo que provoca, por ejemplo que conflicto como el de Darfur aún no exista una persona que se haga responsable por todas esas matanzas y que pague por eso. Por lo mismo, respaldo la decisión del ex Ministro de Asuntos Internacionales de México, Jorge Castañeda.