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Educación de calidad

noviembre 25, 2010 Deja un comentario

El texto de Arturo Pérez-Reverte da cuenta de un tema muy sensible que es de real importancia a nivel español, europeo y mundial. La educación es la base para toda sociedad y nación y es por esta razón que es entendible el desprecio que siente hacia los  que han sido responsables de la pésima reformas educacionales en España. Todos los improperios que les lanza a estos individuos  reflejan la ira que Arturo posee, ya que él ve que el daño que ellos le causan o le han causado al país, mediante políticas erróneas han producido daños prácticamente irreparables en la educación que repercuten fuertemente en la sociedad española.

La educación es la principal herramienta que poseen las naciones para crecer, fortalecerse y perdurar en el tiempo. Son los cimientos sobre los que se construye una sociedad íntegra y de gran nivel cultural. No obstante, nuestros representantes no le dan el verdadero significado e importancia a la educación.

El problema de enfocarse principalmente en la educación, partiendo de la base en que esta se encuentra en mal estado y hay que comenzar prácticamente de cero, es que el lograr una educación de excelencia a nivel país, es una tarea de largo plazo. Los resultados de una política que implique el mejoramiento de la educación se logran observar luego de mucho tiempo, lo que provoca que los gobiernos que la apliquen no la puedan tener dentro de sus logros. Serán otros gobiernos los cuales se podrán vanagloriar de esto, sin haber tenido que sacrificar prácticamente nada, ya que el enfocarse en la educación tiene consigo el postergarse en proyectos de corto plazo y que tienen resultados que se pueden apreciar pronto. Los políticos necesitan del apoyo popular para poder permanecer en sus cargos. Los proyectos de corto plazo permiten resultados rápidamente, con lo que los votantes ven resultados y sienten que sus representantes los escuchan y, mediante el voto en la siguiente elección, les devuelven la mano.

Los políticos tienen miedo de enfocarse en la educación porque esta tiene resultados a largo plazo, por lo que evaden el tema y hacen creer a la gente que no es necesario realizar grandes cambios, solo con un par de retoques en la educación se quiere envolver a los ciudadanos en una nube de mentiras y falacias, haciéndoles creer que todo va por buen camino.

Creo que la manera en que Pérez-Reverte afronta este problema tiene cierto sentido. El tensionar de tal manera es una forma de movilizar a los implicados en este asunto, a los responsables de la calidad de la educación. Semejante tensión pone en la palestra el tema y permite que se empiecen a cuestionar a los políticos involucrados y se discutan las decisiones que se deben tomar. Este es un tema que involucra a todo el país y es por esta razón que todos deben remar para el mismo lado. Deben darse cuenta que esta es una tarea que va en beneficio de todos, el tener una educación de bajo nivel, a la larga, los perjudica a todos. Si se siguen centrando en metas de corto plazo para tener el apoyo popular y dejan de lado temas tan importantes como el ya mencionado, como dice el dicho popular: “ Pan para hoy, hambre para mañana”.

http://edant.clarin.com/diario/1998/08/07/i-01401d.htm

La confianza del pueblo en sus representantes

octubre 27, 2010 Deja un comentario

Resulta el pan de cada día el prender la televisión o leer un diario para ver diversos caso de corrupción de nuestros parlamentarios o de algunos actores políticos. Casos como diputados que votaban por otros diputados o desvíos de dineros en Chiledeportes o cuentas bancarias en el extranjero son algunos ejemplos de conductas de nuestros honorables representantes.

Cómo poder volver a depositar confianza en candidatos a algún cargo público si vemos casos como estos generalmente. Esta es una pregunta que muchos nos planteamos y que no somos capaces  de respondernos de manera convincente. Seguramente no existe solo una respuesta correcta. La sociedad siente que no tiene relevancia su participación en las urnas ya que no importa si sale electo un candidato u otro, todos son prácticamente iguales y de cierto modo, abusan de su poder, usándolo para sus propios beneficios.  Algunos más y otros menos, pero todos caen dentro del  mismo saco.

En nuestro país, para el plebiscito del sí y el no, los ciudadanos estaban  inmersos en el acontecer diario, se informaban y querían que sus voces fueran escuchadas. Así fue como ocurrió, y el voto realmente fue una herramienta para lograrlo. Hoy en día se sienten oídos pero no escuchados, los políticos actúan como si estuvieran atentos a las necesidades de la genta a la que representan, sin embargo, no se ven concretadas esas peticiones en acciones concretas. No importa  a quien se le entregue el poder, no lo usaran en pos de quienes se lo dieron.

Por otro lado, en la sociedad se percibe que los actores políticos poseen cierta inmunidad sobre la ley, pueden cometer algún “error” como ellos los señalan, y nunca se les ve pagando por ellos. Aquí es donde deberían entrar las instituciones políticas con todas sus armas para impedir que sigan ocurriendo estos casos, no obstante, parece ser que no todos estamos regidos bajos las mismas leyes. Da la sensación que el poseer un cargo público, ser representante de los ciudadanos, otorga inmunidad y un titulo de ciudadano superior.

Necesitamos que las instituciones políticas vayan evolucionando a lo largo del tiempo, así como lo van haciendo el pensamiento y la manera de comportarse de la sociedad para que estén acorde a sus necesidades.

Hoy en día, debido a la globalización, los países están cada vez más interconectados, tiene una implicancia relevante en relación a las instituciones económicas y políticas. Las primeras cobran una mayor relevancia, como lo son el banco mundial o el FMI y las segundas cada vez tienen menor relevancia debido a esta apertura al mundo. El estado-nación ya no tiene la misma importancia y poderío de antaño, ya que estas nuevas redes que nos vinculan con el mundo les quitan poderío. No obstante, siguen siendo la entidad con mayor poder.

La actividad política debe estar atenta a los cambios que ocurren en el mundo y actuar conforme a estos, ya no solo deben prestar atención a lo que ocurre dentro de las fronteras limítrofes de sus países, sino que deben mirar más allá y adelantarse a lo que vendrá.

http://www.institutolibertad.cl/op_367.htm

http://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/221418.la-importancia-de-la-politica-en-la-vida-de-u.html

http://www.guiadelmundo.org.uy/cd/themes/la_novedad_del_estado_nac.html

La democracia efectiva

septiembre 29, 2010 Deja un comentario

Durante lo largo de la historia la humanidad ha pasado por diversas formas de gobernar pasando por imperios, monarquías, tiranías entre otras. Hace ya un par de décadas, sobre todo aquí en Latinoamérica sufrimos de las dictaduras. Muchos países como Argentina, Bolivia, México, Panamá y Chile pasaron por este tipo de gobierno y todos tuvieron la misma conclusión al finalizar estos periodos, la democracia es la mejor forma de gobernar.

En la democracia el pueblo es quien tiene la voz de mando, ellos son los encargados de elegir a sus representantes, y de manera directa o indirecta, eligen las leyes que los regirán a todos por igual. Cada miembro de la sociedad es libre y tiene derecho a expresarse.

En la práctica las leyes no siempre son dictadas por la voz popular, y lo que peor, favorecen solo a una parte de la sociedad. Este hecho implica una categorización de personas, poniéndolas en categorías distintas. Unas sobre otras. El imperio de la ley nos entrega un marco regulatorio por el cual regirnos, pero este posee distintos resquicios y espacios vulnerables que permiten que estas irregularidades se produzcan. El poder político entregado por el pueblo a algunos personajes es usado en algunos casos para ser inmunes a los efectos de la ley. Estas elites aprovechan esta condición y eluden la ley o la vuelcan a su conveniencia.

La democracia se sustenta sobre la base de que todos somos iguales ante la ley, hasta las autoridades se jactan de decírnoslo. No obstante, ocurre todo lo contrario, desde un comienzo que hemos sido diferentes ante esta. Es una cruda realidad que hay que enfrentar lo antes posible. Cada día estas diferencias se acrecientan, lo que puede tener consecuencias insospechadas.

Es necesario que el imperio de la ley que haga efectivo, que realmente regule, fiscalice y lo más importante, todos estemos bajo los mismos parámetros, en igual de condiciones frente a la ley. Es necesario que la voz de la gente no solo sea escuchada en las votaciones de los actores políticos, sino también que se actúe en relación a la palabra del pueblo. Se deben crear espacios para el debate y la discusión pública. El estado debe velar por escuchar y actuar, concretando medidas acordes a estas situaciones.

Como afirma Ralf Dahrendorf otro punto importante es el conocimiento e información que posee la población. Muchas veces se pasa a llevar a la gente porque ellos mismos no están en conocimiento de situaciones que para ellas parecen lejanas, pero no lo son. Esto se debe a que tuvieron una educación deficiente o simplemente no la tuvieron.

Es responsabilidad de cada uno de nosotros hacer que el imperio de la ley sea efectivo para todos. Que nadie quede impune de sus actos ilícitos y todos nos rijamos por las leyes que comúnmente elegimos.

http://www.unep.org/ourplanet/imgversn/153/spanish/annan.html

http://elnuevodiario.com.do/app/article.aspx?id=214236

http://www.eumed.net/libros/2008a/381/LA%20NACION%20Y%20EL%20IMPERIO%20DE%20LA%20LEY.htm

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agosto 27, 2010 Deja un comentario

Delegación de responsabilidades.

El problema que suscita el texto hace referencia a la delegación que hacen los actores políticos, en relación a la toma de decisiones. Las consecuencias que pueden traer consigo el hecho de tomar una decisión que es socialmente cuestionada y polémica, les puede costar perder su valioso poder político, el que tanto protegen y vienen cultivando de mucho tiempo atrás, lo que conlleva a la pérdida de sus puestos o cargos en el espacio público. Es cierto que el tomar una decisión y que a la sociedad le pueda parecer correcta, tiene como consecuencia el aumentar su poder político, no obstante, es un riesgo muy grande y que no están dispuestos a asumir.

Es por esta razón que estos actores deciden delegar sus responsabilidades para no verse afectados por las consecuencias que estas conlleven. Sin embargo, el realizar esto provoca en el poder judicial un problema mayor.

Este poder del estado se basa en las leyes, los magistrados están atados de manos ya que se tienen que regir por estas para llevar a cabo sus veredictos y mantener el orden social. El problema se hace presente ya que los casos que son delegados hacia el poder judicial tienen relación con “El derecho a la vida, la paz social, la persona humana, la corrupción”, lo que hace que el definir un veredicto sobre alguno de estos temas no pueda realizarse simplemente aplicando las leyes existentes. Como son temas sensibles que van más allá de las leyes que tenemos, los jueces tienen que valerse por sus propios criterios, sus propios valores y sus propias concepciones de la vida para poder tomar una decisión. Su propia idiosincrasia y su cultura no pueden dejarla de lado al tener que dirimir sobre algún tema que afecte directamente a alguno de estos conceptos, no pueden abstenerse de su pasado y tienen que elegir conforme a sus principios.

Los actores políticos son agentes elegidos por el voto popular de los ciudadanos, son los representantes oficiales de la voz del pueblo, son ellos los que deben decidir qué hacer en cada problemática que se suscite. Al pasarles la pelota a los jueces, los ciudadanos ya no están siendo representados por la o las personas que ellos eligieron, lo que seguramente provocará que la respuesta que dicte el magistrado no será la que el ciudadano esperaba de su representante al que le dio el voto.

La solución que veo para este problema pasa por el hecho de que los actores políticos deben tomar ellos mismos las decisiones que actualmente están delegando. El hecho de que puedan perder su poder político es parte del juego, es un riesgo que deben asumir ya que voluntariamente se postulan para los cargos en lo que fueron elegidos mediante los ciudadanos que ponen toda su confianza en ellos a través del voto. Los actores deben velar por sus representados y actuar como tales, sin delegar las responsabilidades a terceros para facilitarse sus vidas.