Archivo

Archivo del autor

Empobrecimiento intelectual transversal

noviembre 23, 2010 Deja un comentario

            El texto se dirige, sin distinción partidaria, a los políticos de España, particularmente a “todos cuanto habéis tenido en vuestras manos infames a la eseñanza pública en los últimos veinte o treinta años”. Llama la atención, pese al a ratos insultante lenguaje que utiliza el autor, la vigencia y universalidad de la crítica, especialmente en nuestro país, donde hace sólo días por cadena nacional, nuestro presidente anunció una reforma a la educación, que implica, entre otras medidas, el aumento de horas de lenguaje y matemáticas, en desmedro de materias como historia, las que, utilizando las mismas palabras del autor, se “extirparan de nuestras aulas”. Lo anterior se sumaría a otras criticables realidades que nuestro país compartiría con la madre patria, a saber escasa comprensión lectora de nuestros jóvenes y el distanciamiento cada vez más notorio entre la enseñanza pública y la privada.

            El segundo párrafo del texto no hace más que acentuar las duras críticas a quienes el autor sindica como los responsables de esta debacle educacional, a quienes acusa de carecer de autocrítica por culpar de estos males a otros gobiernos (“retraso histórico”), o por señalar derechamente que “los alumnos españoles funcionan de maravilla” ya que tendrían “su propio lenguaje: el chat y sms”.

            Finalmente, realiza el autor una crítica directa al presidente de su país, citando de manera irónica frases al parecer textuales de dicha autoridad, a modo de enrostrarle lo equivocado de las mismas.

            Creo que el texto, aunque en ocasiones bastante ofensivo, destaca por su claridad, franqueza y, reitero, su crítica universal, al menos con plena vigencia en nuestro país, donde las últimas reformas a la educación, lejos de mostrar los prometidos avances, no han logrado solucionar las desigualdades que cada vez más evidentes se presentan entre liceos públicos y colegios particulares (así lo demuestran las pruebas de SIMCE y PSU), al contrario, las encuestas públicas dan cuenta más bien de un empobrecimiento intelectual transversal, quizás el mejoramiento de la educación no va por aumentar horas de determinadas materias , es decir,  tomándolo como un problema meramente técnico , quizás frente a este problema la solución requiere de un gran aprendizaje obligando a un cambio de mentalidad y comportamiento en las personas, es decir, debemos preocuparnos de la formación que nuestros profesores reciben en las universidades, de sus condiciones laborales y, entre estas, las salariales y por sobre todo crear algún tipo de motivación para los alumnos ,ya que son ellos los que deben cambiar de mentalidad y de conducta para evolucionar y tener una disposición distinta frente al estudio.

           En la educación, generalmente los problemas son del tipo adaptativos, ya que no solo dependen de la disposición y buena voluntad de los gobiernos, sino más bien de un cambio principalmente en la mentalidad y comportamiento ya sea del estudiante o de los que estén involucrados , ya que son ellos los que deben entender que se les necesita para mejorar el país, sin un cambio de actitud por parte de estos sectores aunque el gobierno les pueden dar todas las herramientas necesarias o los profesores den todas las motivaciones a sus alumnos , nunca se lograran cambios reales en la educación de nuestro país.

             Si algo nos ha enseñado la historia (si, esa de la que quieren disminuir horas de enseñanza), es que las más profundas y determinantes reformas políticas (no violentas, claro está), son aquellas que no dependen de la simple y apurada dictación de una ley, sinó que de años de reflexión, debate, razonamiento y sacrificio.

Link: http://blog.cabreramc.com/tag/problemas-adaptativos/

María de los Ángeles Martínez

Anuncios

Razones del bajo interés de la población por participar en la democracia

octubre 25, 2010 Deja un comentario

Teniendo presente que el mundo está globalizado y muy interconectado entre sí,  los partidos políticos se asemejan mucho unos de otros en el fin que tienen de lograr el bienestar de la población. La diferencia entre unos y otros son matices que no difieren mucho entre sí. Al tener este escenario los electores estiman que votar por uno u otro partido  tiene muy poca diferencia y por ello estiman que su voto no hará cambiar mayormente las líneas generales del gobierno.

Caso muy distinto a los años en que no había globalización y por lo tanto no había interrelación comercial o de cooperación entre países,  oportunidad en la cual las ideas políticas para conseguir el bienestar de la población era diametralmente opuestas como es el caso por ejemplo anterior a la  caída del muro de Berlín, hecho con el cual  se comprobó el fracaso del sistema marxista clásico, dando origen a los sistemas social demócratas, social humanistas, capitalistas populares, humanistas cristianos con matices muy pocos diferentes entre ellos.

Por otra parte la población al presentir que los lineamientos de gobierno van a ser moderados y no muy diferentes a lo que actualmente son,  estiman que deben dedicarse principalmente a su quehacer individual personal o familiar dejando de lado las preocupaciones sobre las medidas de gobierno. Además estiman engorroso y difícil a que el gobierno apoye o dé satisfacción directamente a sus intereses, por ello sencillamente no se comprometen a formar parte directa en los sistemas de gobiernos como asistir a las asambleas, a los comités, etc.

Puede reflexionarse que en la actividad política dentro de cada Estado en un mundo globalizado se encuentra limitada porque cualquier actitud o tendencia una nación que sea altamente contraria a las normas aceptadas en general de una democracia, causaría el rechazo de todas las demás naciones teniendo como consecuencia el aislamiento de ese país tanto  comercial como diplomático, etc. lo que conllevaría a que su situación se hiciera insostenible impidiendo su desarrollo y el bienestar de su pueblo. Por ello la actividad política de cada Estado no debe derivar por ejemplo en una dictadura. Como ejemplo puede mencionarse el intento de golpe de Estado ocurrido en Ecuador, ante el cual todos los países se apresuraron en rechazarlo y prestar su apoyo al gobierno que se había tratado de deponer.

En resumen al haber obtenido la población un bienestar moderado se conforma con ello y no se dan el trabajo de ser miembros más activos en las diferentes instancias de gobierno.

Link:

http://enlacedigital.com.ar/i/ciudadania-democracia-y-participacion-en-el-siglo-xxi-%E2%80%93-una

María de los Ángeles Martínez.

La democracia autosustentable

septiembre 28, 2010 Deja un comentario

Lo que se plantea en el texto escrito por Ralf Dahrendorf es de que no existe solamente la “democracia pura”, es decir que la gente elija libremente a sus autoridades, además  debe respetarse el imperio de la ley, por ejemplo,  si existe la democracia significa elegir a las autoridades, y el filosofo Karl Popper nos da la definición de democracia ;  es  el modo de sacar a quienes están en el poder sin derramamiento de sangre, pero para mí democracia es otra cosa, es  la elección libre de los ciudadanos a la autoridad que cada uno de los ciudadanos considera más conveniente para él , porque si una autoridad es buena y demuestra ser buena,  la gente la elige por su propio bien estar y la de los demás, no por querer sacar a quienes están en el poder.

La democracia no basta con la libertad para elegir a una autoridad porque  puede que la mayoría de la gente elija a gente que no sirve y perjudica,   sino que además que  todas las leyes deben respetarse, salga el gobierno que salga, es decir debe existir el imperio de la ley y ello garantizaría que al término del gobierno elegido la gente nuevamente pueda escoger ya sea por el mismo si es el caso que a la gente le gustó o cambiar de candidato si esque no le gustó.

Estoy de acuerdo con que se cumpla la ley y por ende no utilizar los resquicios institucionales, es decir,  una manera de burlar la ley de forma legal lo cual tampoco es correcto.

Yo opino que el ejemplo de la La Haya no es claro porque es como una excepción, Serbia una vez que cayó el sistema comunista que imperaba ahí se disolvió, porque cada uno opto por separarse, obviamente algunos pensaban que el país debería mantenerse unido, eso provoco una guerra civil y Serbia quería mantenerlo unidos, provocando matanzas, y finalmente  Serbia tuvo que aceptar que se estaba separando. Mucha gente de Serbia que mantuvo su confianza y se alinearon junto a los dirigentes que habían tratado de mantener la unidad de Serbia a pesar de que no eran muy democráticos. Un ejemplo correcto sería el de un país normal que no ha estado sujeto a situaciones de excepción, por ejemplo guerras.

El otro ejemplo que pone el autor  que tampoco pienso que es correcto, es el de Irak. Irak era un país que existen facciones religiosas muy enemigas entre sí, los Chiitas y los Sunitas, el gobierno de Sadam Husein era el gobierno de los Sunitas, pero los sunitas eran minorías en cambios la religión Chiita era mayoría pero no tenían las armas para gobernar, y como no habían elecciones porque no había dictadura estaban sometidos. Cuando EEUU invadió Irak , porque suponian que este tenía armas, trató de imponer un gobierno elegido por la mayoría, obviamente ganaron los Chiitas, que eran mayoría pero los Suniitas que eran minoría y perdieron la elección no aceptan eso y como ellos son mas guerreros, cada cierto tiempo hacen atentados, tiran bombas y nadie sabe que lo va a pasar cuando los norteamericanos se vayan, este ejemplo tampoco es apropiado porque en esa situación no se ve democracia, solo hay puros fanáticos por la religión.

Exactamente para que exista una verdadera democracia, primero  el ciudadano tiene que estár informado de su autoridad y sus ideales y segundo, que  elija la autoridad que él piensa que para él es mejor y por último que las autoridades que son elegidas respeten el imperio de la ley.

Concluyendo y complementando, tenemos que partir de la base que no existe ningún sistema de gobierno en el mundo que sea perfecto, y si algo nos ha enseñado la historia es que la democracia es el menos imperfecto de todos. Y precisamente, el riesgo de que mediante elecciones se elija a un representante que no sea el más idóneo para el cargo, es la principal falencia de la democracia, donde no en pocas ocasiones una campaña populista o un buen marketing, prevalecen a los ojos del pueblo que las cualidades, conocimientos o capacidades de un candidato. La imperfección de este sistema de gobierno materializada en las preguntas del autor consistentes en ¿qué pasa si quienes salen del poder creen en la democracia, mientras que quienes los reemplazan no? o ¿qué pasa si la gente “errada” resulta electa?, no debería ser de la gravedad que el autor lo manifiesta, al menos en un estado de derecho, por cuanto en este, mediante la separación de poderes, se busca efectivamente impedir los excesos que pudieran pretender los gobernantes, ya que siempre se deben respetar la constitución y la leyes, como bien lo señala el autor, y además las resoluciones emanadas del Poder Judicial.

Links:

http://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=2016427

http://www.monografias.com/trabajos60/democracia/democracia.shtml

María de los Ángeles Martínez.

¿Qué poder tiene un juez?

agosto 28, 2010 Deja un comentario

            Del texto a analizar, se deben distinguir dos problemáticas; ¿corresponde al Poder Judicial resolver conflictos de orden político?, y ¿puede un Juez fallar conforme a elementos que van más allá de la ley?.

            En cuanto a lo primero, la división de poderes del Estado responde a la necesidad social de mantener el Estado de Derecho, así, al Poder Ejecutivo le corresponde gobenar, al Legislativo hacer leyes y al Judicial administrar justicia. Cuando uno de esos poderes, como el ejecutivo, no asume su labor remitiendo a los Tribunales conflictos de orden político, no sólo incumple con su deber gubernativo, sinó que deja en manos de los Jueces, quienes no tienen ni ejercen la representación democrática de la ciudadanía, decisiones de interés y efecto público. El riesgo no es que el Juez no pueda hacer abstracción de sus convicciones más íntimas para resolver un conflicto, ya que es innegable que un Presidente o un Senador también responden en sus resoluciones a una ideología o pensamiento determinado, siendo ello una condición propia del ser humano, sino que el problema se produce en que el Juez no se encuentra legitimado para actuar en otros ambitos que no sea el judicial, ya que su poder se deriva de un mecanismo completamente distinto de aquellos que confieren facultades a el ejecutivo o legislativo (en estos, votación popular). Y así un ejemplo, como fue mencionado en clases ya sea como fin o como medio, la acción política, es decir la capacidad para influir en la resolución de la tensión social, es efectiva si y solo si quien lo ejerce tiene poder político (que sería el juez).

            Respecto de los elementos a que debe o puede acudir el Juez para resolver conflictos, si bien como se señaló en el párrafo anterior, el Juez tiene cómo límite máximo en su labor no inmiscuirse en los otros poderes del Estado, tampoco se debe limitar a ser un mero aplicador de la ley, ya que si asi fuera, bastaría que una computadora guardara en su disco duro todos los códigos y leyes del país, y que frente a los diversos conflictos diera una solución automática. Lo cierto es que un Juez no sólo aplica normas, sinó que debe interpretarlas ya que todos los casos son distintos; por muy similares que sean ciertas controversias, por el sólo hecho de que somos seres humanos, cada caso presenta particularidades que los hacen únicos, y frente a eso es necesaria la labor de un Juez que interprete, pondere y, lo más importante, aplique criterio en la resolución de cada caso, para lo cual resulta necesario además acudir a elementos supralegales como los Principios Generales del Derecho, entre los que se encuentran, a modo de ejemplo, la presunción de inocencia de los imputados (nadie sebe ser tratado como culpable sino hasta que se dicte una sentencia en su contra) y el debido proceso (para que una resolución judicial sea válida, debe existir un proceso previo legalmente tramitado y que la ley haya establecido u procedimiento y una investigación racionales y justos)[1].


[1] Los Principios Generales del Derecho, Enrique Alcalde Rodríguez, Ediciones Universidad Católica de Chile, pág. 172 y 173.

Link:

http://www.scribd.com/doc/30726419/Enrique-Alcalde-Rodriguez-Los-Principios-Generales-Del-Derecho