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¿Ineficiencia de la política? ¿Políticos irracionales?

noviembre 27, 2010 Deja un comentario

Cuantas veces hemos escuchado en los medios de comunicación “no estoy ni ahí con la política…” “lo políticos son todos unos ladrones” “les pagan por pelear en el congreso” etc.
Sin duda miles de veces, y no sólo esto hemos escuchado, sino que un sin número de cosas más. Entonces, bajo este contexto… ¿es realmente ineficiente la política? O, ¿es acaso culpa de los políticos que el sistema no funciona?
Bueno,  para responder esta pregunta necesitamos dejar claro cómo es que este sistema “democrático” en que vivimos funciona. El sistema en que vivimos es más bien de carácter representativo, en el cual mediante votos elegimos a los representantes con los que nos identificamos, dado que compartimos ciertas preferencias. Para que este agente político llegue a obtener poder, este necesita no sólo nuestro voto, sino el de la mayoría, y para esto, una estrategia que sea efectiva. Es por esta razón, que estos candidatos hacen múltiples promesas con el fin de ser elegidos y, así, otorgarles poder político.
Pero, entonces, ¿Por qué si un candidato fue elegido diputado, senador, presidente, etc. deja de lado algunas promesas? Bueno, básicamente como un individuo racional, ellos toman conciencia de aquellas acciones que son posibles de llevar a cabo y que traigan el mayor beneficio para la sociedad, razón por la que algunas promesas que su beneficio es menor que otras, son dejadas atrás. Entonces, ¿el sistema no funciona?, prácticamente sí, pero existen prioridades que deben ser atendidas.
Toda acción tiene costos, y es por esto que aquellas decisiones postergadas generan descontento social. Pero también ha sucedido que nuestros representantes se preocupan de los intereses de grupos minoritarios o intereses propios y es por esto que necesitamos políticos que se hagan cargo de nuestras instituciones, y que logren buscar armonía en todo el país.

Es así, como diversas instituciones son quebrantadas, como sucede con el caso de la educación en el gobierno de Zapatero en España, según el artículo  presentando por Arturo Pérez-Reverte.
Yo dudo que los políticos sean irracionales o malintencionados, dado que es difícil estar en un lugar en el cual tus decisiones son las que afectan a toda una nación. Es difícil creer que un político desee echar abajo un sistema educacional y con esto, obtener un descontento social.
La política es altamente inestable, requiere de un constante esfuerzo para que no sea corrompida o deje de ser eficiente, puesto que como todo sistema, posee falencias, que a su vez, son producidas por nosotros mismos. La política, al igual que el ser humano, aprende de sus errores y así, construye un mejor futuro para la sociedad.

Martin Schaeffer B.

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Democracia en duda.

octubre 27, 2010 Deja un comentario

El texto de Ralf Dahrendorf refleja una problemática contemporánea que afectan a la democracia. Dentro este contexto, su análisis llama la atención, porque pone en carpeta una situación determinada que está aconteciendo en varias regiones del mundo, lo que nos refleja que en un mundo altamente globalizado, la sensación de que la sociedad se aísla de la política no sólo acontece en nuestro país, sino que varios Estados experimentan situaciones similares.

Dentro este panorama, el sistema político que se ve afectado es la democracia, encontrando varias razones, cómo puede ser el accionar de la sociedad, especialmente los jóvenes, quienes dentro de una cultura consumista, individualista, egoísta y hegemónica, ha optado aislarse de la política, porque esta se encuentra menospreciada por sucesos oscuros, como la corrupción, conflictos que han dejado severas huellas colectivas, entre otras secuelas, prefiriendo auto-marginarse y concentrase en la búsqueda de su propio bienestar. Creo que esta razón, ha sido esencial para que la población decidiera marginarse de la política, formando parte de un contexto actual que influye sobre todas las regiones del mundo, que es formar parte de un mundo globalizado imperante e influyente.

Complementando con lo anterior, los partidos políticos han sido uno de los principales causantes para que la sociedad optara por desvincularse de la política, convirtiéndose el gran afectado: la democracia, que en el pasado era el anhelo político de todos los sectores sociales que conforman un Estado por conseguir alguna participación o representación que les permitiera participar. La actualidad, el panorama es distinto.

Creo que el problema no radica exclusivamente en los partidos, sino que gran influencia ejercen los mismos políticos, quienes son los representantes que ensucian las visiones de los partidos con su actuar, propuestas, con el incumplimiento de sus promesas y aprovechamiento de sus cargos. Un ejemplo de ellos, es el de la última elección en Chile, donde se encontraban dentro de los postulantes, Eduardo Frei por parte de la Democracia Cristiana y la coalición denominada Concertación. Si bien, durante sus viajes que ejerció cuando era presidente, se iniciaron varios de los TLC que posee nuestro país, en el tintero colectivo queda la imagen de los lugares que visito, de sus asistencias al estadio o de haber empleado lugares públicos para fines matrimoniales de su familia. Todos estos hechos son estigmas que influyeron para los votantes y para quienes no están inscritos en no manifestar intención alguna en formar parte de la política, por considerarla antigua, dañada, sin innovación, etc.

Desconozco la situación de otras naciones, pero por lo que he leído, puedo constatar que la sociedad se encuentra más aburrida de los políticos que de los propios partidos políticos. El asunto, es que esto es un problema que no sabemos cómo se solucionará, porque Dahrendorf atribuye que es un proceso pasajero, pero no señala cómo cambiará. ¿Acaso tendremos que pasar por nuevos problemas internos, revoluciones y guerras mundiales para volver a confiar en los partidos y en la democracia?. Considero que el tema no es menor, sino que preocupante, y parte de la solución, radica en los políticos y sus partidos, que sean capaces de configurar proyectos viables y adecuados para la sociedad, pero sin recurrir al “circo político” ni sobreexplotación de noticias especificas, cómo ha sido este último tiempo el caso del rescate de los mineros. Dedíquense a hacer lo suyo.

Sí queremos que la sociedad vuelva creer y pueda conseguir que la democracia continúe como un modelo político mejor que otros, es tarea de ellos en conseguir conciencia política colectiva y hallar nuevas formas que se adapten a la realidad actual y haga tomar decisión en la sociedad. Esa es la tarea, para que la democracia vuelva ser el sueño, vuelva ser la decisión de la mayoría, vuelva a tener creedivilidad.

Martin Schaeffer B.

Sobre la democracia

septiembre 29, 2010 Deja un comentario

El texto critico de Ralf Dahrendorf nos invita adentrarnos, desde una perspectiva contemporánea, dentro de la noción del concepto de “democracia”. Dentro este contexto, el autor nos permite plantearnos los desafíos, objetivos, propuestas y problemas que genera este sistema político, que en la teoría, suena muy bonito.
Para comenzar, creo que de todos los regímenes políticos que han existido y aún existen, la democracia se convierte en el “menos malo”, porque a pesar de todas sus limitantes, es el sistema que permite la participación ciudadana. Independiente de los límites que posee un régimen democrático en cada sociedad, este siempre tiene la finalidad de representar lo que la mayoría eligen, siendo el método empelado, las elecciones igualitarias y libres.
Si bien, la democracia siempre se ha presentado como un discurso bonito, encantador, pluralista, participativo y por sobre todo, representativo, encontramos sus obstáculos. Dahrendorf indaga en esta problemática, entregándonos un análisis objetivo, en que muestra distintas realidades en diversos países, asignándole a la “democracia” una noción común y universal, pero que ha tenido distintos métodos y contextos. Esto hace que la puesta en práctica sea algo compleja.
Siguiendo esta última idea, podemos destacar que los países que fueron parte de la URSS han experimentado una cierta tendencia política sobre los partidos y políticos que votan, a diferencia de otras naciones que han tenido una evolución distinta, como los países occidentales, que han destacado por la emergencia de nuevos partidos, con programas innovadores y progresista. En este último punto, podemos presenciar un problema o evolución que se da dentro de un régimen democrático (dependiendo desde que punto de vista lo comprendemos), porque para algunos el surgimiento de nuevos partidos, como ecologistas, sexuales o feministas son un problema, mientras que para otros, representan un auge integrador. Es aquí donde podemos ver un primer obstáculo de la democracia, porque estas instancias pueden generar múltiples consecuencias que pueden desviar a la democracia, trayendo problemas serios (violencia, guerra, etc.).
Sin ir más lejos, en nuestro país podemos observar, que a lo largo de determinados contextos históricos, la democracia fue enfrentando diversos obstáculos que le permitió evolucionar, hasta convertirse en un régimen relativamente consolidados, permitiendo el derecho de voto femeninos, el sufragio a los campesinos, analfabetos, minusválidos, obreros, entre otros. Claro está, que tuvimos que pasar por marcados procesos históricos que intervinieron y afectaron, de diferentes maneras, a la democracia.
Lo que me llamó la atención del texto que estamos comentando, fue que señala que dentro de un régimen democrático, surgen sujetos que por sus actuar, discurso y práctica se convierten en individuos que atentan contra la democracia. Estos movimientos anti-democráticos son los principales problemas. Se presenta de diversas maneras, y lo que es peor, es su triunfo, que pueden establecerse por varios años y dañe (ya sea indirecta como directamente) la democracia, desviándola, limitándola o simplemente, cerrándola a sujetos o grupos que no concuerdan con los partidos triunfantes.
Cómo constatamos, la tarea no es fácil para sostener la democracia, porque muchas veces, el mismo interés por querer defenderla puede convertirse en su eventual caída. Ejemplo de esto lo refleja Salvador Allende, quien defendió toda manifestación, agrupación o partido político opositor, quienes fueron ganado terreno en su resistencia y lograron destituirlo.
La democracia la considero el mejor régimen dentro de todos, pero se encuentra expuesta a varias dificultades difíciles de enfrentar pero necesario.

Martin Schaeffer Bergeret.

Jurisdicción (Opinión)

En nuestro país existen tres poderes; el ejecutivo, legislativo y judicial. Estos tres tiene la tarea de regir el país, donde el presidente es la representación del poder ejecutivo, el Congreso encara las decisiones legislativas, y la Corte Suprema encargada de imponer la ley. Todas estas facultades coaccionan y se relacionan, pero poseen sus roles determinados, teniendo sus propias tareas que los permite tener la conducción de la nación, representando un régimen democrático constitucional que posee sus límites, seguridad y orden.

A partir de esta situación, en la actualidad, hay una serie de decisiones que no son efectuadas por quienes deben, sino que buscan las respuestas en los otros poderes, instituciones o organismos. Es de esta manera, en que apreciamos que muchos temas de contundencia nacional no son efectuados por quienes les corresponde, sino que buscan traspasar la presión a otras instituciones que forman parte del Estado pero no del gobierno de turno. Por poner un ejemplo reciente, es el asunto de las termoeléctricas, donde el actual presidente había prometido en su campaña oponerse a proyectos que pongan en riesgos el medioambiente y destrucción de regiones consideradas patrimonio o santuarios de la naturaleza, que en este caso en particular, afectaba a Punta de Choro.

Efectuando una recopilación de esta noticia durante la semana, encontramos que el tema fue traspasado a otros organismos (como el CONAMA) e incluso la ministra del medioambiente (María Ignacia Benítez) señaló a un programa televisivo que la decisión en este tema no le corresponde al presidente, sino que a las instituciones encargadas. Finalmente, esta propuesta fue negada ante la oposición del Presidente, pero pasando por una serie de protestas, manifestaciones y traspaso de información de un lugar a otro que demuestra la falta de compromiso y decisión -muchas veces por presiones políticas para no generar descontento en la ciudadanía- en los temas, los cuales son traspasados al poder judicial en su mayoría, ya que este ente debe basarse según la ley, por ende, encargarse de que se cumpla.

Ante esta problemática, nos planteamos ¿qué razones hay para que se den estas situaciones?, ¿porqué cuesta tanto tomar decisiones a quienes le corresponde?, ¿es preferible hacer lo posible por mantener una buena imagen de gobierno, sin importar que consecuencias quedé para el Estado?, ¿se encuentran primero los intereses del gobierno en vez de la ciudadanía?, ¿es preferible que el poder judicial, que no tiene un compromiso político de atrás, sea que decida por nosotros?, etc. Estas preguntas surgen con estos hechos que demuestran la falta de compromiso y creencia en traspasar la decisión y la presión a un juez, en vez de quienes deben por temor a las reacciones que surjan (tengamos presente que estos casos se han dado en diferente gobiernos, sin diferenciar su concepción política).

Claramente hay una diferencia entre la ley y la política, entre el crecimiento y  resultado, entre la aprobación o el rechazo, pero por más que aparezcan, son una consecuencia de quienes deciden optar por el camino de la función pública, por lo tanto, deben asumir sus tareas, tomar decisión y enfrentarlas, de lo contrario, seguiremos de la misma forma en que hemos estado.

Para mas información: click aquí.

Martin Schaeffer Bergeret