Este blog acompaña el curso "Políticas:Instituciones" - UAI - Prof. Jorge Fábrega. En él, los estudiantes escriben sobre temas de actualidad relacionados a tópicos vistos en clases

Políticos, Humanos, Errores

noviembre 29, 2010 Deja un comentario

En lo personal, no creo que los políticos sean seres corruptos, ineptos y todos esos adjetivos antes descritos. Si bien, estas personas son seres humanos y están expuestas a equivocarse, me parece una generalización tratar a todos de este modo,  claro que al momento que los políticos comenten un error, este error lamentablemente lo pagan -comúnmente- todas las demás personas. Aunque, como dije anteriormente, no puedo meter a todos los políticos en un mismo saco ya que, existen muchos casos de corrupción, fraudes, entre otros echos repudiables,  producidos por la intromisión de  los intereses propios, entorpeciendo el bien común.

El hecho que la política falle tan seguido me parece una exageración ya que si pensamos en el total de regímenes que fallan y lo comparamos con los que son “exitosos” me atrevo a decir -aunque, caiga en la ignorancia de la cifra real- que no debe ser muy alarmante. Sino, el caos en la sociedad seria incontrolable y esto, en el mundo que estoy parado no es así. Si bien, muchas veces las decisiones que toman los políticos parecen ser las equivocadas, no producen un quiebre en la política sino, controversia que a mi modo de ver es sano para ésta ya que  en consecuencia  produce la discusión que viene de la mano de el mejoramiento de lo establecido. Por otro lado, respecto a los políticos que ejercen su poder de forma “dudosa”, caen de a poco ya que, por excelencia el trabajo político está expuesto a todos, y es por esto que los medios los siguen de manera constante, crucificandolos en el caso que estos atenten a la ética de su labor. Aunque, algo muy importante a la hora de atrapar a estos “terroristas” de la actividad política, es tener un sistema legislativo y un poder judicial muy fuerte de modo que las personas no caigan en la desesperación y en la desconfianza de la política que puede venir de la mano con un problema social a causa de está tensión.

En síntesis, decir que la política falle tan a menudo es “ponerle mucho color” como se dice popularmente ya que más que fallos, hay errores que son cometidos por estas personas a cargo de ésta que como dije anteriormente son humanos, que por defecto, están propensos al error. Pero, también gracias a la racionalidad de estos, se pueden resolver estos errores. Lo importante, como persona civil, es ser paciente pero a la vez atento para poder presionar de la manera adecuada a estos representantes de la sociedad a que hagan su trabajo de forma adecuada.

enlaces:

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/humanos/propensos/otras/especies/cometer/errores/apreciacion/elpepisoc/19960401elpepisoc_2/Tes

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Política y educación

El impulso que mueve al hombre a participar en lo social, no es originariamente, más que su propia autoafirmación en el ser. En los pueblos civilizados, la necesidad pone a disposición de los hombres los instrumentos de desarrollo que les permiten vivir mejor, uno de estos es la educación. Pero cabe puntualizar que junto al impulso social del hombre, que se traduce en cooperación con el grupo, existe también una naturaleza antisocial que se expresa en una continua voluntad por invalidar toda limitación, de ampliar su capacidad de poder e influencia, es decir, una “voluntad fraude”, en donde contar para los otros, sin que estos cuenten para él, de acuerdo a esto, para responder las interrogantes que abren paso al texto, puedo identificar hipotéticamente a los políticos como seres antisociales, que utilizan a sus electores como medios, sin darles ninguna respuesta al poder que estos le otorgaron con su voto.

Si tomo un concepto sociológico de estado puedo darme cuenta que como expone Herman Heller, este es un fenómeno de convivencia, una realidad de seres humanos que se relacionan en la vida social a través de vínculos naturales y culturales, dentro de estos últimos se encuentra la educación.

Arturo Pérez Reverte realiza una crítica extrema sobre la educación en España comentando la influencia que tiene la democracia y los políticos en esta área. Se refiere despectivamente de todos los políticos resaltando su proco compromiso, sobre todo acerca de la gran gama de ministros de educación que han tomado parte con respecto a los gobiernos, quienes culpan a diferentes actores sociales zafándose de toda responsabilidad en este ámbito tan importante, lo cual es inaceptable, ya que los personajes que están inmersos en esta área son los que deben representar sin lugar a dudas la clase ilustrada, y en consecuencia con esos conocimientos hacer de un país algo mejor, en este caso, la educación, piedra angular de todo desarrollo, entendiéndose en un sentido amplio, obtendríamos como causalidad absoluta una sociedad sin progreso, como lo explica Mario Verdugo, en su libro Manual de Derecho Político, el progreso del hombre, o sea, su supervivencia y su evolución, depende de su capacidad para estructurar y reestructurar sus instituciones básicas, tarea ardua y compleja para cuyo éxito es preciso superar en forma continua no pocos obstáculos.

En efecto, el desequilibrio entre el conocimiento científico-técnico utilizable en las instituciones sociales existentes es muy marcado. El cambio científico técnico tiene un ritmo acelerado, que no coincide con la capacidad asimilativa de una institución, la cual tiende a conservar, a mantener un status quo, vale decir, ocurre un desfase, y la sociedad entra en crisis, con respecto a lo dicho anteriormente podría inferir que no hay una correcta visión de futuro, debido a que si una institución política, no se proyecta, con vocación para subsistir, carecerían de sentido. No se concibe un estado solo para hoy, ni un presidente solo para esta tarde, ni una ley para este instante, si fuera así, se daría paso un proceso de estancamiento social, lo cual no dista mucho de lo comentado con anterioridad, respecto a la temática educacional que se plantea.

Como hace notar Jiménez de Parga, “la verdad política de un régimen no se halla necesariamente en la ley fundamental del mismo. Para conocer todas las vertientes de un sistema hay que contemplarlo desde varios puntos de vista”, tomando esta frase, me gustaría analizar desde la siguiente perspectiva, se dice que se debe contemplar desde todos los puntos de vista, es decir, se amplía la indagación a otros aspectos que contribuyen a configurar su funcionamiento, como tradición, usos, y entre estos podemos mencionar la educación, la que en este caso constituye un punto negativo para el régimen español, por lo tanto, aquí tenemos el vínculo, tan estrecho que existe entre la política y la educación, ya que es uno de los pilares a analizar para establecer si hay o no un buen régimen político, es una relación totalmente consecuencial, e intrínseca, utilizo la expresión intrínseca, porque la deficiencia proviene desde las entrañas del régimen, del cual, los actores políticos y la educación son uno de los tantos factores que se consideran dentro de éste. El hombre no puede vivir en sociedad sin forma de organización política.

También comenta que uno de los tantos presidentes afirmó que la educación de las futuras generaciones es responsabilidad de los padres que también estudiaron este mismo sistema. En general, describe una pésima educación en España. Yo pienso que en ningún país la educación es perfecta siempre hay algo que aprender y poner en práctica para mejorar los procesos de aprendizaje tanto del punto de vista del profesorado, de las metodologías empleadas, de los contenidos y de los mismos alumnos. Pero, también es de suma importancia que existan políticos comprometidos y ministros que dominen el tema de la educación para que vayan a terreno y legislen teniendo una base de observación en terreno de la situación educacional en todos los niveles, escolar y superior. Actualmente en Chile se está recién hablando de una reforma a la educación la cual espero nos lleve a obtener buenos resultados y que básicamente los alumnos sean actores de propio aprendizaje guiados por un profesor cercano.

Para concluir podemos afirmar, luego de la argumentación anterior, que los ciudadanos no son ciegos y si bien no TODOS los políticos son corruptos están haciendo lo posible para mediar conflictos lo que podría explicar el porqué falla la política, lo que no quiere decir que ésta no tenga futuro.

http://www.fulbright.edu.ar/esp/educacion_1_2.asp

Comentario en base al libro de don Mario Verdugo “Derecho político”.

http://www.minsegpres.gob.cl/portal/documentos/documentos/Estudios/documentos_serie_estudios/volumen_iv/documentoLista/0/documento/VOL%204.pdf

Constanza Urrutia

 

 

Don de la palabra

noviembre 29, 2010 Deja un comentario

A lo largo de la historia siempre ha existido la capacidad de desencantar, y hablamos de cualquier actividad y área del que se hable. La política no esta exento de aquello y a diario ha ido creándose malas famas y su nivel de popularidad ha disminuido notablemente, pero ¿Porque ocurre esto? ¿Quien tiene la culpa?

Primero los políticos, quienes constantemente nos bombardean con proyectos. Esta vez no serán los culpables de todo, si no que seremos objetivos al analizar. Algunas veces (si, muchas) exageran con los proyectos y propuestas, mientras que otras, simplemente por otros actores, no se lograron llevar a cabo. Es importante destacar el increíble don de la palabra que se les regalo para poder estar en la posiciones que están y dar vuelta a las personas con sencillos (y la mayoría de las veces, mal argumentados) discursos.

Luego estamos nosotros los “ciudadanos”, quienes a diario criticamos y nos quejamos de todo lo que ocurre a nuestro alrededor, creyendo que porque se cambio algún personaje en un cargo publico las soluciones caerán del cielo. Tampoco nos damos el tiempo de analizar detenidamente las propuestas, los beneficios que tenemos como ciudadanos (y que no conocemos)  y de permitir que aquellos que aceptamos como mediadores (las instituciones) realizan su trabajo sin mayores obstáculos.

¿La verdad? Es que la culpa es compartida, y que no hay ninguno en el que recaiga la totalidad de los errores o aciertos. Es hora de trabajar de una u otra manera en conjunto, logrando cambios tanto en la mentalidad de las personas como en el funcionamiento de las instituciones.

Lamentablemente, tanto en la política como en la totalidad de nuestras actividades, tenemos la inevitable manía de traspasar la culpa y nunca poder aceptar nuestros errores, pero pelear a muerte los triunfos y méritos. Ademas, sabemos cuan egoístas son las personas, y en muchas de las veces dejan de lado esa labor de bienestar para la sociedad, por un nivel mas alto de popularidad o una satisfacción personal.

La política, en el papel, pareciera como la medicina ideal para combatir todo tipo de caos, prevenir todo tipo de desorden y llegar a sociedades utópicas. Pero en la practica, realmente deja mucho que desear y es entonces, cuando hay una brecha entre la realidad y las expectativas, en que se forman los problemas.

http://es.wikipedia.org/wiki/Arturo_Pérez-Revert

http://www.terra.com.pr/noticias/articulo/html/act873786.htm

http://www.memoriachilena.cl/temas/index.asp?

id_ut=elecciones,sufragioydemocraciaenchile(1810-2005)

La Pereza Justificada

noviembre 29, 2010 Deja un comentario

A lo largo de la historia, todos hemos notado como los representantes políticos han comenzado a perder su poder (más que nada debido a la educación). En un comienzo, todo era dominado por los reyes, una sola persona que ocupaba todos los cargos públicos y que por tanto hacía su voluntad sin pasar por ninguna institución o regla adicional, su palabra era ley, y por tanto la ley era muy fácil de cambiar.

Sin embargo, con la llegada de la educación y las ideas revolucionarias Francesas, se llegó a un acuerdo mundial, y es que todos los seres humanos somos iguales. Evidentemente este enunciado, impide posesionar a una persona por sobre la otra, y una vez que nadie tiene el poder de la razón o divino, lo único que permite un acuerdo es una institucionalización correcta.

Para que este sistema funcione en el plazo, quien ocupe el poder lo tendrá de forma limitada.

Con los representantes políticos una vez escogidos, comienzan los problemas, deben entre ellos llegar a un acuerdo. Tal y como mencionado en clases, en las decisiones políticas que envuelven a una sola dimensiones son solucionables, ya que todos llegaran a un consenso el cual representa el ideal del votante medio. (Esto ocurre debido a que todos ceden un tanto en su opinión para ganar más votos, lo que lleva a este acuerdo)

Sin embargo el enfoque correspondiente a una sola dimensión no es realista, en nuestra vida cotidiana enfrentamos muchos problemas con múltiples aristas, y es de esperar que los encargados de las políticas públicas también.

Muchos individuos consideran que llegar a estos acuerdos es simple, que solo se necesita un poco de buena voluntad y renunciar a ciertos deseos. Pero esta hipótesis se encuentra con un problema de cara, los políticos no son menos hombres que nosotros, y quieren lo que es mejor para ellos SIEMPRE, son por naturaleza egoístas y si ven que las medidas se alejan mucho de sus ideales, dificultan el proceso dando paso al caos.

Es debido a este caos, que las instituciones políticas han establecido varias reglas que permitan un cambio del status quo menos tormentoso, pero al hacer esto, vuelven difícil cambiar las cosas, y ya que es tan difícil de cambiar algo establecido, nadie quiere cambiar nada por temor a estar peor de lo que ‘‘ya se esta’’.

En base a lo dicho previamente, podemos concluir que los políticos no tienen malas intenciones, o son estúpidos o irracionales, sino que son sólo hombres, utilitarios e impedidos por buscar el beneficio individual por sobre el colectivo, y es por esta misma razón, que estamos condenados a la mediocridad, estamos condenados a un status quo eterno.
http://www.bionero.org/especiales/opinion/entrevista-a-john-holloway-autor-de-crack-capitalism

Cuando se hace lo mejor que se puede

noviembre 29, 2010 Deja un comentario

Cuando se menciona el concepto de política, estamos haciendo (muchas veces de forma implícita) referencia al concepto de orden, más específicamente aun, a una relación social de valores para poder generar ese tan utópico orden.

Intentemos pensar este abstracto concepto desde una perspectiva más directa. Durante el día a día la mayoría de nosotros esta habituado a tomar decisiones en función de nuestros propios recursos como el tiempo, dinero, amigos/ familia/ compañeros de trabajo (capital humano) y muchos otros. Muchas veces incluso uno se ve obligado a tomar decisiones por otros. Pero, ¿se imaginan lo complicado que debe ser el tener que tomar decisiones por miles de habitantes?

El orden social surge de la necesidad de un mutuo beneficio, de tal forma que se forja de forma colectiva y no espontánea, en donde (en una realidad entre iguales donde nadie ejerce poder sobre otros) surge la necesidad de un tercero (agente que amortiza los costos de transacción entre las relaciones de muchos individuos) a quien se le delega poder y es el encargado de tomar todas esas decisiones por todos nosotros. Sí, posiblemente se sienta muy bien contar con todo ese poder, pero como mencionábamos antes, realmente ¿les entra en la cabeza el concepto de tener que tomar todas esas decisiones? ¿El hecho de tener que orquestar el orden para la satisfacción de todos?

Pero la realidad es mucho más cruel con este agente, ya que en el mundo en donde vivimos no es igual para todos (donde toda esa desigualdad termina en el espacio publico) y en donde por la búsqueda de un orden total se recae en acuerdos o instituciones globales. Es en esta realidad donde el político debe ya no solo satisfacer la necesidad de una sociedad que por defecto es desigual, sino que también debe hacerlo respetando (y haciendo respetar) las instituciones que involucran a todo ese aparato social.

Sin cantar victoria todavía, esta situación se puede poner más triste para el señor político, ya que este personaje se verá enfrentado a problemas de acción colectiva, donde lo “bueno” individualmente es distinto al propósito común. Una situación muy recurrente en sus actividades del día a día en donde para solucionar este tipo de conflictos (en su búsqueda por ejercer política) tendrá que asumir las dificultades de altos costos de transacción, de incentivos estratégicos y de buscar formas innovativas de incentivar a la gente.

Y dado que es probable (para casos como el nuestro) que esta persona, este agente plagado de todos los inconvenientes señalados anteriormente se encuentre cara a cara con un gobierno democrático, entonces todos sus problemas se verán multiplicados por diez ya que por cada decisión que tome tendrá que no solo buscar el beneficio colectivo total, sino también el respeto de la opinión individual.

Y tu ¿todavía crees que toda la culpa recae en los políticos? ¿O eres de los que se dan cuenta que en la “mierda” desigual de sociedad actual ellos hacen lo mejor posible?

Problemas de raiz

noviembre 29, 2010 Deja un comentario

Políticos racionales o irracionales, esta como ya se deben imaginar es un punto de vista muy rebatible debido a la amplia gama de diferencias entre cada una de las personas. Para poder definir como irracionales a los políticos, primero hay que citar la definición de irracionalidad, la cual trasciende como la capacidad del ser humano de poder pensar, actuar y hacer algo para satisfacer las necesidades presentes.

Como ya señala Arturo Pérez-Reverte en su texto, el cual va dirigido como insulto hacia los políticos, demostrándoles  su molestia dirigida al cambio ocurrido en los últimos casi 30 años a la educación en el país ibérico de España. Este autor se concentra en el crecimiento negativo en el lugar sociocultural como también de un gobierno incapaz de manejar las situaciones presentadas, es decir incapaz de afrontar problemáticas y más aun de poder solucionarlas.

En cuanto a la educación hace referencia a la forma en que se ha desenvuelto, eliminando el sustento básico de la formación de los jóvenes como pilares de la próximas generaciones, materias tales como lenguas ya olvidadas ya sea Griego, Latín, como también  ramos simples que sirven para ampliar la cultura personal, tales como la Literatura en relación a la lectura de libros y también los ramos relacionados con Historia y Geografía. Al margen de la pésima orientación que se le ha dado a la educación, el autor se sorprende de la nula autocrítica que existe en las autoridades en el momento de analizar los resultados de el sistema de educación aplicado.

Relacionando lo visto en clases con el texto, los gobiernos democráticos ya sean antiguos como modernos necesitan legitimidad y credibilidad para poder actuar de manera correcta y ser aceptados por el país en el que rigen. Sumamente importante es aclarar que lo que busca la sociedad cuando elige a un gobierno que lo represente esta basado en Igualdad, Seguridad, Crecimiento Económico, Libertad y Eficiencia entre otros.

Para finalizar me gustaría concluir con un punto de vista propio, el cual refiere a que los políticos no son irracionales, sino que velan por la satisfacción propia antes de la grupal, pensando en la demás gente, con lo que hago referencia a que ellos son egoístas, desinteresados e independientes. El gran problema es que aún así que son casi malos para la sociedad por el tema de ser egoístas, son necesarios  para mantener el gobierno estable, ya que se rigen por las leyes de estos.

“Si un pueblo tiene el gobierno que merece, ¿cuándo mereceremos no tener ninguno?” Paul Jean Toulet

noviembre 29, 2010 Deja un comentario

En una sociedad acostumbrada a la corrupción en sus instituciones, a los políticos faranduleros y preocupados solo por los resultados que arrojan las encuestas, a la poca participación política de sus ciudadanos, y a la escasa representación que tienen estos en el Estado; no es inaudito que aparezca la interrogante de si la política tiene futuro alguno.

Los primeros en ser culpados son los actores políticos que, junto a los partidos a los que pertenecen, les venden a los ciudadanos un “discurso de buenas intenciones” que pocas veces es cumplido. Es así como empieza la desilusión de la gente hacia la política: les prometen mil y una soluciones donde, supuestamente, el único costo será votar por tal candidato y así tendrán a su disposición un “servidor público” con increíbles poderes para por fin darles lo que necesitan.

Pero, ¿quiénes son los verdaderos responsables de que ocurra tal decepción? ¿Los políticos que ofrecen lo que no pueden dar (o no les interesa dar)? ¿O sus ciudadanos que, ingenuamente, siguen votando por aquellos que les prometen “el oro y el moro”?

Si consideramos que un individuo es racional al elegir la mejor alternativa para alcanzar sus objetivos, se podría calificar de irracionales a los políticos dado que dedican tiempo y esfuerzo por el bien común, dejando de lado sus propios intereses. Pero todos sabemos que esto no es así. Hoy en día, la falta de credibilidad de las instituciones existentes permite e incentiva que actúen de manera corrupta, pasando de ser el “irracional servidor público” a un muy racional individuo que sabe que podrá sacar provecho para sí al tener un cargo público.

El tener esta clase de políticos debería justificar todos los conflictos existentes, pero el dilema está en que son los mismos afectados quienes eligen a estos “mal intencionados e ineptos” personajes. Lo curioso aquí es que los votantes no se sienten responsables en ningún sentido de los fracasos de sus representantes electos y, en cierta medida, es legítimo que crean aún que podrían ser capaces de arreglar algo porque, según dicen, “la esperanza es lo último que se pierde”.

Si los ciudadanos son los que tienen el poder de decidir quién saldrá electo y, por ende, elegir a los más aptos para solucionar sus problemas ¿por qué seguimos igual? Hay dos razones: en primer lugar, son cada vez menos los que se inscriben en el Registro Electoral, donde aquellos que votan sí sienten una conexión con algún partido político, por lo que si estarán representados y tal vez así obtengan algún beneficio (al menos tienen más posibilidades). En segundo lugar, la mayoría de los candidatos que se presentan son de avanzada edad, llevan (demasiado) tiempo participando en política, y están encerrados en cierta forma de hacer las cosas. Ambas razones están correlacionadas y derivan en el “desencantamiento” de la gente por la política.

¿Qué opciones tenemos? Podríamos seguir esperando tener suerte y continuar votando con la esperanza de que algún día salga electo un político que sí cambie las cosas. O, simplemente, dejar de votar como muchos ya lo han hecho. El inconveniente aquí es que necesitamos del Estado y, por ende, de los políticos, porque son los que nos proporcionan orden social, sin ellos terminaríamos en caos.

Al parecer, la mejor opción sería conservar la esperanza ya mencionada, pero no sosegadamente: es necesaria una intervención, pero ¿de quién? De cada uno de nosotros, dándole la oportunidad a los jóvenes de intentar cambiar las cosas. Es necesaria una renovación de gente, de ideas, de aires; y quién mejor que la juventud que ha visto los errores de los veteranos, que ha sufrido las consecuencias de ellos, que ha criticado y sentenciado las cosas mal hechas. Porque ya basta de reclamar por el sistema. AHORA es el momento para intervenir y cambiarlo, para luchar por él y convertir por fin cada uno de los países del mundo en lo que la gran mayoría desea, pero que unos pocos están desperdiciando. La política sigue viva, pero solo tendrá un futuro si cada ciudadano participa en ella. De Jovellanos dijo: “ Los pueblos tienen el gobierno que se merecen”, logremos tener, entonces, un gobierno que se merezca al pueblo.

http://www.theclinic.cl/2009/10/01/reflexiones-de-un-moya/

http://www.hamyguito.com/senoromoro.html

http://www.analitica.com/va/politica/opinion/1789884.asp

http://geografiasubjetiva.com/2008/02/28/decisiones-irracionales-que-pueden-ser-muy-racionales/