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Posts Tagged ‘Conflictos’

Andres Amunategui en “el país de las maravillas”

agosto 27, 2010 Deja un comentario

después de leer el texto me quedo dando vuelta en la cabeza una pregunta, ¿Quien o quienes son los llamados naturalmente a resolver el problema?. Con lo aprendido en el curso, al tener un momento de conflicto de ideales entre iguales fuerzas, tendemos a delegar a un “juez” para que este tome la decisión imparcial sobre el conflicto que se tiene. Al dar la posibilidad a esta persona de que tome la decisión nos encontramos ante un peligro, ya que podemos darle mucho poder o que este no tome una decisión acertada y el conflicto continué. Un claro ejemplo de las tensiones que se generan al tomar una decisión con una delegación es la aprobación del matrimonio homosexual en Argentina en donde al llegar el proyecto de ley se armo una gran marcha en contra(http://www.emol.com/noticias/internacional/detalle/detallenoticias.asp?idnoticia=424010). Esto complica mas al “juez” en tomar sus decisiones.

Pero con respecto al texto creo que tiene puntos correctos pero muchos errores. Es cierto, los problemas sociales están siendo delegados al poder judicial, y obviamente las decisiones que se tomen no serán de una forma parcial. Pero la solución que expone el autor la encuentro un poco utópica o ilusoria, ¿Existe alguna persona que piense siempre en la equidad natural y sea totalmente abierto a la interpretación?. Creo que lo que esta buscando el autor como solución no existe, no existe ninguna persona que pueda ser tan imparcial, ya que todas las características de estos magistrados hacen ver a una persona que no tiene una identidad ni valores. Tampoco podemos solucionar los problemas en comunidad, ya que nuestra sociedad es muy grande y no se podría llegar a acuerdo nunca.  Para que se produzca el orden necesitamos de un “juez”, de lo contrario los conflictos nunca se van a poder solucionar, pero en lo que si se puede cambiar es la forma en que el poder judicial no crezca tanto hasta convertirse como algo peligroso como dije anteriormente. Si se crean políticas para tratar de mejorar esta vía de delegación para que no se termine en lo que menciona el autor como un peligro, encontraremos el camino para poder debatir mejor los problemas sociales. Una mayor participación de la comunidad podría ser una de estas soluciones , pero en nuestra cultura no se esta teniendo un verdadero interés por mejorar la delegación. Lo vemos en las votaciones electorales, esta es la mejor instancia en la que nosotros dejamos nuestro legado a las decisiones sociales que se deban tener, y cada vez hay menos gente votando y menos gente que le va importando quien toma las decisiones de la nación. Por tanto el problema no esta en que los “jueces” deban tomar una decisión imparcial completa, por que lamentablemente esto no se va a lograr nunca, por eso la solución va como tema de sociedad, que empecemos a tomar interés a quienes le estamos delegando el poder para así poder solucionar correctamente los problemas sociales.

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Fallas políticas al momento de legislar

agosto 24, 2010 Deja un comentario

Andrés Amunátegui claramente nos plantea un problema que existe en nuestra sociedad. Este problema se basa en ¿quién debe ser la persona u organismo encargado de tomar la decisión de establecer los parámetros de lo que es correcto o no?, ¿quién es el organismo o persona que está mejor dotado para juzgar algún tema polémico o controversial?, también plantea la interrogante de si los jueces poseen facultades que los demás no tenemos o son también seres guiados por sentimientos y por sus culturas y de cómo los distintos políticos evitan tomar decisiones y de esta forma evaden su trabajo.

 Esto es un problema que tiene una decisión difícil, por el hecho de que partimos de la base de que todos somos humanos y como tal somos seres subjetivos, emocionales,  y también un punto importante, es que estamos dotados por diferentes culturas. Es por ello que la misión de decidir qué es lo que está verdaderamente correcto, es una tarea que nos corresponde a todos como ciudadanos resolver, y se logra a través de los valores centrales que rigen cada una de las diferentes  culturas, que a la vez son expresados a través de nuestros representantes, quienes en conjunto  establecen una “pauta” que es  aceptada por todos y que está en manos del poder legislativo y así en base a esta se puede juzgar. Es por ellos que a la hora de juzgar se deben tener presentes estas “pautas” las cuales son la guía de principios que se necesitan para decidir. Ahora bien, creo que no siempre lo que se decida será lo correcto, pero al menos será justo ya que todos como ciudadanos colaboramos para crear esta pauta, la cual de esta forma regirá como constitución.

Como dije anteriormente, todos somos seres subjetivos, es por ello que debemos también tomar ciertas precauciones con los jueces, que son quienes ejercen el poder para decidir un sin número de problemas que presenta la sociedad, los cuales fueron nombrados por el autor. Estas precauciones se relacionan directamente con la emocionalidad ya que al momento de decidir, independiente de las pautas o normas que hallan las personas se predisponen a diferentes situaciones, por ello debemos lograr y entrenar a los jueces o magistrados para que sean personas neutras en cuanto a la política como también que sean evaluados psicológicamente con respecto a la disputa en la cual están trabajando y evitar así todo tipo de conflictos relacionados con historias personales, por ejemplo.

Finalmente creo importante señalar que este conflicto existe en nuestra sociedad desde sus inicios, este no es precisamente un problema actual, a lo largo de los años se ha tratado de ir solucionando ya sea a través de instituciones fiscalizadoras, leyes, etc. Y es por ello que debemos continuar con la búsqueda de objetividad, para lograr una sociedad clara en cuanto a principios y evitar todos las fallas de la política que se generan por la mala distribución de roles y por “tareas” destinadas a gente que no tiene la capacidad ni las herramientas para resolverlas.

Los molestos vecinos de Chile

Hoy en día la agenda del ministerio de relaciones exteriores está principalmente ocupada en el litigio seguido ante la HAYA respecto del límite marítimo entre la República de Chile y la República del Perú, más allá de los detalles de este conflicto este representa un problema no novedoso para Chile, no solo en la forma de una mala relación constante entre sus vecinos a la hora de la definición de territorio, sino también de una serie de malo resultados al seguir, para la resolución de estos conflictos las normas y los métodos de resolución propios del Derecho Internacional, es así como por ejemplo, desde 1881, fecha del primer tratado limítrofe entre Chile y Argentina, que Chile se ha esforzado por desarrollar tratados que permitan definir las fronteras a fin de evitar conflictos posteriores y la única respuesta constante a esto ha sido la continua violación de las disposiciones asumidas por la otra parte contratante, como prueba de esto, cuando a principios del siglo XX, Argentina habiendo ya firmado el tratado de 1881 en el que Chile cedía íntegramente la Patagonia, en cuanto tuvo un poder económico y militar igual o superior al nuestro desconoció lo antes suscrito, Chile se vio obligado a renegociar y volvió a ceder, años más tarde, entre los cuales también se sucedieron conflictos de similar característica, pero de menor importancia con Argentina, surge entre 1975 y 1978 una nueva disputa fronteriza, ésta vez concentrada en el estrecho de Magallanes, el contexto era relativamente similar al conflicto anterior de principios de siglo, Chile venía saliendo de un golpe de Estado y de una crisis económica profunda, por su parte Argentina contaba con una economía algo más sólida y un ejército bastante más numeroso, nuevamente comenzó a presionar para que Chile cediera ante sus pretensiones. Chile como ya era su costumbre sometió el conflicto al arbitraje de la corona británica, más cuando el resultado de este le fue favorable a Chile, lo primero que hizo Argentina fue desconocer el tratado. Gracias a eso se estuvo a cuestión de horas de llegar a la guerra, de no ser por la mediación papal. Actitudes como la Argentina la representan también Perú y Bolivia a lo largo de la historia.

Lo anterior es prueba de un hecho al que Chile parece negarse a aceptar cual es que estamos rodeados de países que no tienen ningún interés en respetar las normas del Derecho Internacional y que por lo tanto cualquier tratado que se firme con ellos, tarde o temprano lo desconocerán en este sentido, ¿Qué garantía tenemos de que si el fallo de la HAYA le es desfavorable al Perú, este lo acate? ¿Se puede confiar en la diplomacia de países que usan la política exterior particularmente sus problemas con nosotros como válvulas de escape para la presión interna?

La respuesta más lógica pareciera ser que no, lo que deja a Chile en la difícil decisión de cómo afrontar eso si las medidas correctas no llevan a ningún resultado, a lo mejor una respuesta más simple para estos problemas viene de las palabras pronunciadas por el presidente Teodoro Roosevelt “habla con suavidad y ten un gran bastón” que consiste en estar siempre dispuesto primero a hablar y resolver las cosas de forma civilizada, pero contar siempre contar con herramientas disuasivas.

Revisar:

http://www.cepchile.cl/dms/archivo_1274_910/rev12_meneses.pdf