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Posts Tagged ‘moral’

Un problema conocido

Extrapolando la entrada principal sobre la judicialización de los fenómenos de conflicto social, en el sentido de que a continuación procederé a hablar sobre cómo las distintas instituciones que deben generar vínculos sociales para mantener un cierto orden de la sociedad, buscando la supervivencia común (dado que el ser humano necesita, para adaptarse y desarrollarse, vivir en comunidad), delegan su labor definitoria y cohesionadora para evitar los costos políticos (podríamos llamarlos también costos de popularidad) que implica definir ciertos preceptos claves en una sociedad, definiciones valóricas que caracterizan a las personas que tienen el poder político y que parte de estas nos hace decidirnos (a los ciudadanos a pie), de si brindarles la confianza y el derecho de representarnos usando su poder para cuidar nuestros intereses.

Específicamente quiero mirar desde la siguiente problemática este conflicto social. En este post quiero hablar sobre un viejo tema muy típico en el debate moral, filosófico, político y por qué no cotidiano, el conflicto inalienable entre el espacio privado y el espacio público (o lo público y lo privado), el cual tiene mucho que ver con la dificultad descrita anteriormente. Como bien señalaba el post principal, distintas instituciones y personas buscan al Estado para que resuelva estos dilemas morales (aceptando el término “moral” como una definición de lo bueno y malo, lo aceptado y lo indeseado, lo moralmente correcto y lo moralmente incorrecto). Por consiguiente, es lógico preguntarse ¿por qué sucede aquello? Desde mi perspectiva, estamos en una sociedad donde se han perdido los grandes marcos de referencia y donde existen pocas cosas que nos unen como sociedad y además, por otra parte la globalización hace que exista una gran mezcla y diversidad de ideas, opiniones, identidades y con tal dimensión de diferencias nos vamos encantado todos los días con cosas distintas, asimismo cambiamos día a día. Por lo anterior, es mucho más difícil ponernos de acuerdo y ejecutar las buenas prácticas de la política para solucionar nuestros conflictos sociales, y paradójicamente la sociedad (a pesar de que ha empezado a dejar de regirse por esos grandes marcos transversales como el feudo, los reyes, la religión), nos exige que nos definirnos en una posición clara y generalmente por la vía de la coerción y no por la de los acuerdos. Entendida de esa forma la problemática general, la única solución es delegar nuestra decisión al mayor poder político, el Estado.

Aquí es donde surge el gran dilema. ¿Cómo podemos dejar que el Estado, organismo que representa a una mayoría y no a todos, decida por nosotros sobre nuestras convicciones personales? Sin lugar a dudas el algo complejo. ¿O que por otro lado un grupo de personas, los jueces, decidan por nosotros? Creo que por allí no es el camino correcto. ¿Acaso estamos generando buenas prácticas de convivencia social, para que todos podamos desarrollar nuestras propias visiones de qué es lo público o qué es lo privado? Aparentemente no. Y eso es algo que a largo plazo nos llevará a la desintegración social o quizás a generar mini estados, que antes eran países completos pero ahora están disgregados totalmente.

Ignacio Urbina Henríquez

Información adicional sobre conflictos entre lo privado y lo público donde la instituciones están inmiscuidas:

– http://www.theclinic.cl/2010/08/10/por-favor-sigan/?utm_source=feedburner&utm_medium=feed&utm_campaign=Feed:+The_Clinic+(The+Clinic)

– http://blogs.elmercurio.com/fotodeldia/2010/07/23/chilena-es-primera-pareja-gay.asp

http://blogs.elmercurio.com/fotodeldia/2010/08/13/post.asp

Responsabilidad social

Hoy en día nos enfrentamos constantemente a múltiples problemas tanto sociales como políticos, entre ellos los abusos, robos, corrupción y tantos otros que afectan la seguridad y confianza entre la comunidad. Es aquí donde la política toma un rol fundamental por nuestro bien, sin embargo ¿a qué nos referimos cuando hablamos de política?

Hablamos de política cuando generamos un vínculo en un grupo social mediante acciones voluntarias sujetas a valores o fines, por ejemplo, la cultura que compartimos con nuestros pares. No obstante, su máximo objetivo es generar orden entre los habitantes de una ciudad o país. Esta resuelve las tensiones sociales, que se hace efectiva cuando es ejercida por alguien con poder político, por ejemplo un ministro, la cámara de senadores, entre otros.

Hoy en día, estamos insertos en un mundo totalmente inmdeiatista y, en mayor cantidad, cómodo. Todos nuestros deberes los delegamos a otros, todo lo queremos en el menor tiempo posible, por ejemplo, cuando abrimos una página en internet y tarda más de un minuto, comenzamos a perder la paciencia y si demora más aún, lo evadimos. Es por esto que somos muy acelerados y dependientes, es el caso de la política; frente a cualquier problema cuya solución no sea simple, se lo encargamos a alguien que conozca la solución o que tenga más herramientas para solucionarlo, por ejemplo las autoridades.

Los jueces suelen solucionar esta clase de dilemas, cuando un ciudadano no sabe qué hacer para evitar las violaciones en su barrio, se lo hace saber a un policía, éste a su vez, al estado, quien no sabe cómo solucionarlo, por lo que finalmente este confía en el poder de un juez que todo lo puede.

Ahora bien, ¿es correcto encomendar tanto cargo sobre una persona?. Cuando el poder judicial soluciona esta clase de obstáculos, no hay ley que diga exactamente qué pena debe cumplir, ni ley que se ajuste al tipo de delito que este ciudadano cometió, es por ésto que el sentenciador debe apelar a su propia ética o moral, para castigar a esta persona. ¿Es válido su criterio en todos los casos? ¿Debería tener realmente el derecho de realizar estos cambios, cuando al final de cuentas, es un ciudadano más, con sus errores como cualquier otro? El instinto humano por tener o mantener el orden, es un deseo muy profundo que puede llevar a renunciar a principios, valores, ideales, etc.

Lamentablemente no somos capaces de resolver este tipo de enigmas por nuestra propia cuenta, no hemos logrado llegar a un orden espontáneo en estas materias, es por esto que nos sometemos a estos actores políticos.

En caso contrario puedo proponer que no es necesario de autoridades para descenlazar los problemas que nuestra sociendad plantea, es cuestión de interés mutuo entre las partes y que lleguen a distintos acuerdos para lograr un bien común, sin embargo, debe ser una ciudad o país muy organizado, donde todos estén de acuerdo con los principios de orden propuestos, todos estén cómodos con sus propiedades y no halla necesidad de quitarle al otro lo que yo necesito.

En mi opinión, todo lo que propuse anteriormente sobre la necesidad de autoridades en nuestra sociedad para lograr orden, concuerdan con mi postura frente al tema, pienso que el sistema funciona de esta manera, aunque lógicamente hay veces en que no es muy eficiente, sin embargo como llevamos años funcionando así, un cambio sería muy difícil de lograr, se necesita un gran líder con fuertes ideales para lograrlo.

El juez: mas allá de sus atribuciones…

agosto 27, 2010 Deja un comentario

Sin duda que la participación de un juez, con respecto a temas tan relevantes a nivel nacional como es el derecho a la vida o la simple definición de familia, van más allá de sus atribuciones entregadas por el poder judicial y por la propia política. Esto se debe básicamente a que los temas con carácter religioso o éticos morales van tienen mayor influencia que la de las leyes y artículos establecidos. Aquí la decisión del juez se ve directamente afectada por su pensamiento y valores, generando un resultado distorsionado.

Como se menciono en clases, es cierto que el poder que se le entrega a un tercero para solucionar conflictos de interés es una herramienta bastante eficaz cuando hay distintas problemáticas técnicas, para así evitar los famosos costos de transacción. ¿Pero es una herramienta adecuada para enfrentar distintos juicios de valor? Creo que no, ya que se le otorga a esta persona un amplio poder sobre  lo que se debe hacer y cómo hacerlo, coartando principios como la libertad. Un ejemplo podría que un juez obligue a una mujer Testigo de Jehová a transfusiones de sangre, apelando que su vida corre peligro y se debe intervenir, y asi el juez hace valer la protección a la vida. ¿Pero en algún momento se tomo en consideración la religión de la mujer y las consecuencias que eso conlleva en su vida diaria? ¿El juez es una persona facultada para presionarla?  

Como contraargumento algunos podrían plantear que tener a un juez con grandes facultades hacen que los costos de contratar magistrados especializados en problemas que tengan muchas interpretaciones y respuestas aumente considerablemente. ¿Pero no será este gasto un dinero bien invertido? Creo que sí, ya que todos más de una vez hemos presenciado programas como” La Jueza” y “Caso Cerrado”, donde personas comunes (con educación o no) NECESITAN RESPUESTAS para poder ir de frente por la vida y solucionar conflictos de interés entre ambas partes. Si, es cierto que no es un tema fácil de solucionar por la complejidad de comparar juicios éticos y morales que en sí no son comparables entre ellos por estar en distintas esferas ( dinero v/s vida, salud v/s religión, amor v/s religión) pero ahora que estamos en un planeta globalizado y plagado de información, las personas están cada vez mas desorientadas y no saben que es lo bueno y lo malo, por existir distintas interpretaciones y respuestas a conflictos en distintos lugares del planeta.

A pesar de esto, sigo insistiendo que el adjudicarle este poder a un magistrado puede ser un arma de doble filo, el cual debe ser consciente de las potenciales soluciones o veredictos a entregar con respecto a comparaciones de tipo ético moral. No es solo asignar personas calificadas, sino que se deben dar cuenta los seleccionadores si esta persona se verá influida por sus propios interés y si no ejercerá un poder desproporcionado en su labor… tarea bastante difícil de cumplir porque las personas somos seres influenciables y acostumbrados a lo rutinario.

Links de interes:

http://www.4jehova.org/ayuda-tj-no-sangre.php

http://www.diosesimaginario.com/index.php/2009/adolescente-muere-al-negar-transfusion-de-sangre-testigos-de-jehova/

http://infocatolica.com/blog/coradcor.php/testigos_de_jehova_y_transfusiones_de_sa

Judicialización: ¿Un método eficiente?

agosto 26, 2010 Deja un comentario

Día a día vemos y somos testigos de la gran desigualdad que existe y que afecta a todo el mundo, no sólo en el ámbito económico y geográfico, sino que también uno que nos afecta directamente como sociedad, los problemas sociales, lo cual lo controversial de las opiniones hace muy difícil encontrar soluciones que dejen a todos contentos.

Unos de los debates más  polémicos es la participación del poder judicial como el centro para resolver de forma efectiva estas tensiones sociales. El poder judicial como organismo tiene la función de dar ordenamiento jurídico y administrar la justicia mediante la aplicación de normas.  Para así otorgarles seguridad y orden a todos los ciudadanos.

Sin embargo llevar los temas sociales a la política, implican muchos riesgos. Ya que como todo ser humano estamos expuestos siempre a pensar y a velar por nuestros propios intereses. Siendo muy difícil decidir si debemos tomar decisiones de manera racional o moral. En el caso de los jueces, no creo que sean ellos los indicados y tampoco la forma educada de tomar este tipo de decisiones, y no porque dude de sus criterios o de su formación como profesionales, si no que  en estos casos las diferencias que existen, simplemente no son ni correctas ni incorrectas, si no solo discrepancias de las cuales deberíamos sacar provecho, a través del dialogo y del consenso para aprender a convivir con ellas.

Para  temas como el origen de la vida humana, juzgar la historia política pasada, definir el concepto de familia, como menciona el texto, creo que lo mejor es optar por política sociales. Las cuales tienen como objetivos la integración de la sociedad y la amortiguación de estas desigualdades, a través estrategias y política concretas del estado.Y  de esta forma la ley podrá ser aplicada de forma ordenada y racional, pero primero hay que solucionar el  conflicto.

Es por eso que la judicialización muchas veces se ve como un camino para ponerle fin a los conflictos, sin estar resolviéndolos necesariamente, si no solo una vía para obtener una victoria o una derrota con un sentido netamente moral, es decir ganar frente a otro.

Un ejemplo concreto es la judicialización de los problemas familiares, el cual tenía como objetivo principal mejorar la situación de las parejas y reducir el número de femicidios. Esta medida terminó con resultados negativos, aumentando la cantidad de estos. Este ejemplo muestra como la atención del conflicto se desvía, preocupándonos de ganar y no de acortar la brecha de nuestras diferencias.

Otro punto importante es pensar en el acelerado crecimiento de las demandas judiciales (en algunas materia han aumentado 140 por ciento, en otras un 100 por ciento y en otras casi se ha triplicado), lo que en consecuencia significa una sobre carga de trabajo para el poder judicial, podría afectar a la larga en la eficiencia de su trabajo.

En conclusión, creo que es importante marcar límites entre temas sociales y políticos, conocer   bien los temas de los cuales se quiere politizar o despolitizar, ya que no por encontrar la forma más fácil a simple vista de “terminar” con las tensiones sociales, se debe recurrir a temas judiciales, si lo importante es el resultado.

http://www.eumed.net/libros/2007b/297/define-politica-social.htm

http://www.forumlibertas.com/frontend/forumlibertas/noticia.php?id_noticia=11094