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Posts Tagged ‘partidos políticos’

¿Quién es Responsable?

noviembre 24, 2010 Deja un comentario

Todos hemos criticado a los políticos y sus decisiones alguna vez. Hemos enjuiciado sus propuestas y reformas sin importar la ideología política que tengan. Muchos hemos sentido que nos han fallado, y hemos esperado promesas que no se han cumplido teniendo que soportar cambios que definitivamente nos han perjudicado. Todo esto nos hace dudar del sistema político ¿De qué sirve la democracia si finalmente los representantes no representan a nadie?

Creo que caer en esto es un error, la democracia ha logrado establecer cierto orden dentro de la gran cantidad de países, como Chile, Estados Unidos y Brasil, y es capaz de adaptarse a las necesidades de cada sociedad. El problema no se encuentra en el sistema político, ya que logra su propósito final, decidir quién toma el “poder” sin acudir a la fuerza. Somos todos, y nuestras diversas preferencias las que establecen un escenario muy difícil al momento de llevar a cabo las acciones políticas.

Cada partido político busca ser elegido para gobernar, y propone cierta ideología y valores que empapan sus promesas políticas. Aquí comienzan las dificultades ya que, al estar sometidos a una constante votación de la mayoría es necesario inclinarse hacia el “votante medio” para lograr ser preferido. Esto sucede tanto dentro de cada partido (eligiendo a quien será el candidato que saldrá a la votación) como en la campaña misma. Cada partido intenta mostrar las diferencias que propone y sus singularidades, sin embargo, todos están amarrados a una ideología común que logra el “equilibrio” dentro de la sociedad, esta media los obliga a abandonar sus ideales puros y es por esto que la gran mayoría termina prometiendo lo mismo para su gobierno.

Este problema nos lleva a otro punto crucial, la necesidad de las instituciones, que no solo regular los conflictos sociales sino que, entregar la pauta para poder tomar decisiones en un mundo donde las preferencias y la media no siempre son constantes. Es gracias a estas que ciertos agentes tienen mayor poder para manejar la agenda política. Este poder y reglas son un gran impedimento al momento de implementar cambios. Ya que asumimos a los políticos como personas racionales y estratégicas, ningún propondrá su preferencia pura a menos que esté completamente seguro que será elegida, siempre buscará encontrarse el mejor punto posible, aun cuando esto signifique no cumplir sus promesas, e incluso mantener constante el status quo. Es por ello que muchas veces las decisiones tomadas no concuerdan con las ideologías planteadas con anterioridad, o quizás las acciones que se implementan tampoco son los mejores desde muchos puntos de vista, pero ya que solo algunos manejan la agenda política, cambiar el transcurso establecido no siempre recae en los hombros de los políticos asociados.

 

Los Políticos, la Política y los ciudadanos.

noviembre 22, 2010 Deja un comentario

Después de haber leído el artículo de Arturo Pérez-Reverte, debo decir que en algunos puntos me encuentro de acuerdo con lo planteado por el autor, pero no en todos los aspectos comparto su opinión.

No estoy de acuerdo al culpar a los políticos de todos los males que afectan un país, los políticos son verdaderos agentes políticos (o actores políticos) de real peso, pero ellos no son solamente los que tienen la capacidad para hacer política, los ciudadanos también pueden hacer que sus propios ideales, temas y problemas alcancen relevancia política.

Yo creo que generalizar diciendo que todos los políticos son incapaces, imbéciles e incompetentes, o que actúan de mala fe, está bastante mal, ya que, me consta que hay políticos que tienen vocación por su actividad y se esfuerzan por mejorar distintas falencias que afectan al país.

Hay países en donde la política es bastante inestable y constantemente falla, en aquellos países se podría considerar como causa directa e importante de sus males la incompetencia de sus políticos, pero no hay que olvidar que en la mayoría de los casos es el mismo pueblo quien elige a sus representantes, por lo tanto, a mi parecer la culpa es compartida.

La sucia rivalidad de políticos y partidos políticos también es causa de inestabilidad en los sistemas políticos, porque finalmente en aquellos sistemas afectados por conflictos (la mayoría guiados por la mala fe) de interés político son gobernados por el orgullo y rencor de gente que se vuelve intolerante con otras formas de pensar, por lo tanto, en vez de tratar de mejorar el orden y situación del país, solo se preocupan de competir con sus rivales políticos y descuidan las verdaderas razones que los hicieron ocupar aquellos importantes puestos en el gobierno del país.

Tal vez alguien pueda pensar que el que la política falle se debe solo a políticos incapaces, o corruptos , yo estoy de acuerdo con que eso es un factor causante del fallo de la política, pero no es la única causa, ya que los sistemas políticos se van construyendo en conjunto a lo largo de la historia de un país, por lo tanto, si la política falla es reflejo de la situación que se vive como país , en donde los ciudadanos tienen potencial para influir en la política , pero no lo hacen de manera optima y finalmente terminan cediendo importante poder a gente que claramente puede ser incapaz para poseerlo.

Según mi opinión los políticos y los partidos políticos con su dañina competencia entre ellos, tienen culpa de que la política falle, pero los ciudadanos también son culpables de que esto ocurra, ya que muchas veces el pueblo opta por lo más fácil que es delegar la responsabilidad y el poder a otros para que guíen a un país, por lo tanto, ese poder muchas veces cae en manos de gente que no está apta ni comprometida con el bienestar del país, y es aquí donde el círculo vicioso se comienza a fortalecer. El pueblo al ceder poder se va peligrosamente excluyendo del ámbito político, entonces se va sometiendo casi absolutamente a lo que los políticos deciden, esto es lo peligroso porque existe la posibilidad que el político sea eficiente o ineficiente, si es eficiente eso será bueno para el pueblo, pero si desafortunadamente es ineficiente y corrupto, será difícil que el pueblo que ha perdido poder, pueda hacer algo para cortar ese círculo vicioso que desencadenará en una crisis política.

La política claramente tiene futuro, pero eso depende exclusivamente de la cultura e interés político del pueblo. Si un país completo se fija un objetivo en común  que otorgue bienestar al pueblo, es prácticamente imposible que ocurra una crisis social/política, porque todos trabajarán para conseguir el bien común que favorezca a toda la comunidad, se busca conseguir un objetivo que nos va a beneficiar a todos y esa es una verdadera razón que incentiva al fortalecimiento de un sistema político.

Alumno: Felipe Rojas

Referencias:

http://es.wikipedia.org/wiki/Pol%C3%ADtica

http://es.wikipedia.org/wiki/Pol%C3%ADtico

http://mercecasado.blogia.com/2007/021201-politica-y-malos-politicos.php

 

 

Falta de compromiso

octubre 27, 2010 Deja un comentario

Creo que lo que nos intenta decir Ralf Dahrendorf en su artículo sobre “La democracia desconectada”, es principalmente hacernos reflexionar sobre los límites a los que podría llegar este gran problema, que de seguir avanzando, podría terminar con la democracia en algunos países causando daños aun mayores a nivel social. Lo que quiere decirnos es que afrontemos el problema antes de que sea tarde, ya que no es normal que en Estados donde las elecciones electorales se han llevado a cabo hace siglos de manera democrática, hoy no se vean constituidos como mero de solución al tan politizado tema sobre quienes nos representan como ciudadanos.

Es que la modernización del mundo nos ha llevado a que los sistemas electorales tengan cada vez menos importancia y menos participación del pueblo, que es algo tremendamente importante para un país donde toda la responsabilidad cae en una sola persona que es quien nos dirige y nos representa como ciudadanos lo cual no es menor, ya que todos sabemos que por la “Ley natural” estamos en este mundo y tratamos de mantener un orden que va apoyado por un “contrato social” que lo formamos con nuestros pares y al mismo tiempo con quien compartimos ideas y con quienes nos representan, y esa autoridad debería ser la escogida por todos los ciudadanos, ya que uno de nuestros derechos, es tener voz y voto para poder elegir a quien queremos que nos represente y al mismo tiempo, uno de los mejores sistemas y mas justos de los que se han desarrollado, es la democracia, en donde todos ejercen su opinión y tiene el derecho de ser alguien en este mundo y creo personalmente al igual que Dahrendorf de que no puede ser que no lo aprovechemos y que haya gente tan irresponsable que no se haga valer ante su país.

Ahora hay que analizar la otra cara a la moneda, hay que detectar cual es el problema de raíz, ¿será que realmente no estamos interesados en votar, o son nuestros representantes los que no nos han depositado la confianza como para sentirnos seguros de que ellos lo harán bien?
Este tema da para analizarlo en forma muy profunda ya que hay muchas variables que lo afectan, pero independiente de cual sea la respuesta a esta gran interrogante, lo cierto es que a la hora de decidir, nos hacemos los sordos por que no tenemos la confianza sobre nosotros mismos y a nuestro propio voto, al que no le otorgamos el valor al pensar que es un solo voto dentro de los miles que se sufragaran y todo esto ha creado un desorden inmenso el cual se busca solucionar de tal manera que todo ciudadano se sienta obligado a sufragar para elegir a su presidente.

En fin, este tema le afecta a cada una de las personas, ya que son ellos quienes viven al mando de alguien que fue elegido por una parte de los ciudadanos y no de todos.

Más información:

http://www.revistademocracia.com/

http://alnudo.blogspot.com/2008/02/democracia-fallida.html

http://cuantoyporquetanto.com/htm/zoom/elfindelademocracia.htm

El mercado de la democracia

octubre 27, 2010 Deja un comentario

Es un hecho que la democracia y sus instituciones ya no presentan las mismas características que poseían hace 20 años. En un mundo globalizado y, como se señala en el artículo, instantáneo, los votantes le piden a los actores políticos cosas que muchas veces estos últimos no pueden darles. Al vivir todos en un mundo abierto al mercado internacional, muchas veces tenemos lo que se denominan “necesidades importadas”. Con esto se pretende indicar que son producto del intercambio y la interconectividad entre las naciones y pueblos y al escapar de los distintos territorios, los actores políticos locales caen en el error de prometer cosas que saben que no pueden cumplir, ya que muchas veces las soluciones a los problemas de la ciudadanía se encuentran fuera del control interno. En la actualidad, en un mundo rutilantemente rápido, las necesidades buscan ser cubiertas de la manera más rápida posible y si una solución tarda mucho tiempo en dar luces de avance, simplemente se opta por otra. Aquí se genera un problema, dado que los procesos políticos son generalmente muy lentos y es difícil transmitir a la ciudadanía la visión compartida de una causa común. Quizás nuestro sistema o modo de ejercer la democracia está quedando un poco obsoleto debido al rápido avance de las comunicaciones, la generación de tendencias y el creciente individualismo derivado del libre mercado. Es un hecho preocupante que las personas estén tan desapegadas de lo que acontece en el espacio público, ya que podría eventualmente poner en riesgo la validez de un sistema democrático como lo conocemos al generar una despolitización en vez de una politización de los asuntos, vale decir, un retroceso. El asunto, bajo mi punto de vista, se debe a que los partidos políticos se han quedado sin agenda, por lo que tienen poco o nada que ofrecer a los votantes, y por lo mismo, es muy poca la representatividad que pueden generar. Los sistemas democráticos actuales tienen como piedra angular el poder legislativo, que es en su totalidad elegido entre los mismos partidos políticos. Pero muchas veces sucede que no existe un verdadero incentivo individual de las personas para ir a votar, como era antaño por todas las luchas fervorosas que nuestros padres conllevaron, para cualquier sector y tengo la percepción, que los partidos actuales paradójicamente se quedaron estancados en la antigua lucha, en vez de evolucionar conforme a los tiempos.

Al igual que la oferta, considero que los partidos políticos, y las instituciones democráticas deben moldearse según como vaya cambiando el mismo mercado, en este caso, el mercado de los votantes. En caso contrario y, en una visión bastante catastrofista, es posible que el mercado de la democracia deje de existir y simplemente porque los oferentes no saben interpretar lo que los demandantes de verdad quieren (o requieren).

 

Problemas actuales de la democracia

octubre 27, 2010 Deja un comentario

Coincido con las razones que da Ralf Dahrendorf para explicar porqué la gente ha perdido la fe en las elecciones. El hecho que los ciudadanos ya no se identifiquen con los partidos políticos, creo que es una de las principales causas de la disminución de votantes. Los partidos políticos actualmente ya no convencen, la gente no les cree. El problema no es que éstos no se den a conocer o que sus campañas sean vagas; por el contrario, es que prometen más de lo que realmente cumplen. Esto repercute negativamente en la gente: Hace a que los ciudadanos se desilusionen y desconfíen de los partidos políticos, teniendo cada individuo una opinión propia. Así es como finalmente ocurre, tal como lo menciona el autor de “La democracia desconectada”, que la gente ya no pertenece a partidos políticos, sino que tiene un conjunto de convicciones. Esta incredulidad, se une también a los costos que implica votar por sobre los beneficios que concede. En Chile, la cantidad de jóvenes inscritos en registros electorales ha disminuido de manera significativa en los últimos años. La base de datos que manejan las oficinas del servicio electoral (Servel) , revelan que las personas que se ubican en el rango de edad entre los 18 y los 34 años pasaron de 2.305.275 inscritos en el año 2000, a un total de 1.213.521 en el 2008 (*). Con estas cifras, es fácil darse cuenta que los jóvenes no están dispuestos a perder tiempo informándose sobre los distintos partidos políticos, que a la vez son considerados como poco creíbles, siendo que la influencia que tiene su voto es mínima. Teniendo este razonamiento, las nuevas generaciones con derecho a voto, mediante un análisis de costo-beneficio prefieren no estar inscritos en los registros electorales.

 

Considero que una posible solución para lograr que aumente la participación en las elecciones sería el voto electrónico. Con este sistema, los costos que implican el ir a votar disminuirían. La gente ya no tendría el miedo de ser vocal de mesa, de tener que estar obligatoriamente el día de las elecciones en el lugar que le corresponde votar, etc. Muchos de los jóvenes que no votaban por no estar inscritos por las razones anteriormente nombradas, lo más probable es que lo harían si se implementara este sistema. Sin embargo, mediante el voto electrónico, no se eliminaría la poca fe que tienen las personas en los distintos partidos políticos, no obstante, creo que al ser más fácil la votación, el odio contra las elecciones disminuiría y la gente que antes no votaba o dejaba su voto el blanco por esta razón, ahora tratarían de ajustarse e identificarse con algún partido político y votar a favor de éste. Como se puede ver, el voto electrónico, a pesar de aliviar el problema de que cada día los votantes son menos, no lo soluciona totalmente. Estoy convencida que la razón radica en algo cultural. La influencia que tienen los papás en sus familias es muy alta: Si actualmente los padres transmiten a sus hijos que los partidos políticos son todos corruptos y falsos, es muy probable y lógico que el niño no se interese en ellos, y que no esté interesado en votar en un futuro. Es por esto mismo, que creo que la solución profunda a este problema está en la educación de las nuevas generaciones.  Ésta debe encargarse de  incorporar el concepto de la responsabilidad pública que tienen todos los ciudadanos. Debe dejar claro, que para que la democracia exista es necesario el voto todos los ciudadanos y que a medida que los votantes disminuyen, cada vez el sentido de democracia va desapareciendo.

 

(*) http://www.bcn.cl/carpeta_temas_profundidad/envejece-padron-electoral/estadisticas

 

http://www.elmanana.com.mx/notas.asp?id=25579

 

Costo de los partidos politicos

octubre 27, 2010 Deja un comentario

¿La decadencia de los partidos políticos y su falta de conexión con las personas, significa necesariamente una crisis de la democracia? En mi opinión esto no es así ya que la democracia como institución, sigue cumpliendo su función, ya que la democracia sigue siendo una forma de reducir los costos del traspaso del poder , evitando huelgas, manifestaciones o incluso guerras como sucedía en la antigüedad.

Es verdad que cada elección que pasa, son menos los votantes y cada año que pasa menos personas se inscriben, pero esto muestra un problema más complejo que “echarle la culpa” a la democracia,  las personas cada ves se sienten menos identificada con los candidatos y los partidos políticos, tampoco sienten la necesidad de participar ya que tienen el sentimiento de que su voto vale poco o nada, ni mucho menos la motivación de hacerlo, ya que como destaca Ralf Dahrendorf, los beneficios de votar por un candidato, llegan en el largo plazo , existiendo la posibilidad que nunca lo hagan.

Se sabe y se ha visto que cuando a la gente le interesa y preocupa algo, son capaces de organizarse y hacer todo lo que este al alcance de sus manos y más, para lograr su objetivo. Un caso  puntual es lo sucedido con Punta de Choros, para lo cual se desarrollaron campañas a través  de redes sociales y marchas.

Lo que quiero decir con esto es que , en una situación hipotética, hubiera un candidato que logre cautivar a la gente, que pueda hacerlos sentir representados,¿Habría mayor participación? Lamentablemente la respuesta es no, ya que otro punto importante en lo escrito por Dahrendorf, es que el costo de participar es muy alto, sin el apoyo de los partidos políticos, es muy difícil entrar al terreno de la política, basta ver lo que sucedio con Marco Enriquez-Ominami, que tuvo que juntar 36 mil firmas, para recién ser candidato. Otro ejemplo de esto es que en el Senado de Chile, solo 2 senadores son independientes  de los 38 que lo componen y en cuanto a la Cámara de diputados solo 4 de 120 son independientes.Es decir que como están las cosas en este minuto, los partidos políticos son necesarios para los candidatos, ya que facilitan su participación, pero  son ineficientes, ya que no permiten  el ingreso de más participantes. Se podría decir que los partidos políticos lograron apoderarse del sistema electoral.

En conclusión, esta crisis que están sufriendo los partidos políticos, puede ser una gran oportunidad, para re formular la importancia de los partidos políticos,renovarlos o incluso cuestionarse la existencia de estos, ya que al parecer, más que facilitar el proceso y promover la democracia, son un claro impedimento para esta, ya que alejan a las personas del interés por la política y disminuye su participación.

http://www.camara.cl/camara/diputados.aspx#tab

http://www.cooperativa.cl/enriquez-ominami-ya-reunio-las-firmas-para-inscribir-su-candidatura/prontus_nots/2009-08-15/171447.html

http://www.senado.cl/appsenado/index.php?mo=senadores&ac=listado

¿Democracia sin participación?

octubre 26, 2010 Deja un comentario

Dentro de un Estado-Nación la democracia está en función de las personas y tiene sentido mientras esto se cumpla, el problema está en que “hoy”, tal como lo menciona el artículo, existe una desconexión con respecto a esta, la falta de participación por parte de los ciudadanos ha ido creciendo cada vez más y en mi opinión esto se debe a una pérdida de credibilidad fundamentada en la historia de los partidos políticos, un mal manejo de las decisiones políticas en distintos tiempos pasados que han llevado a la desconfianza en las instituciones de la democracia representativa por la falta de protección y bienestar que no sienten por parte de estas.

Pero esto, no ha sido de un día para otro, es un proceso en donde la globalización ha jugado un papel muy importante, los votantes han ido cambiando, ya no tienen los mismos intereses que antes y es por esto que hoy existen más disputas en torno a temas que están en el espacio público o los que no lo están, pero ¿Ha ido la democracia evolucionando de la misma manera? ¿Sigue preocupándose verdaderamente por los intereses de las personas? La respuesta puede verse en esta “democracia desconectada”, los votantes contemporáneos, especialmente los jóvenes, ya no se sienten representados por el gobierno existente y les cuesta cada vez más creer en sus promesas e ideales, no se sienten llamados a participar en algo que no creen transparente y que sienten que no pueden cambiar. Este sentimiento que experimentan se traduce en la falta de participación, pero no concuerdo con el autor que sea por una falta de interés, “Hoy día los jóvenes se sienten motivados para participar en relación a temas y organizaciones diferentes de las políticas. De hecho, los jóvenes en Chile participan en actividades políticas no convencionales más que otras generaciones y también más que en otros países. Participan principalmente de actividades sociales, en organizaciones deportivas, de ayuda a la comunidad y trabajos voluntarios” (1). Creo que los jóvenes se hacen escuchar de maneras distintas a las que se conocen hoy como tradicionales, expresan su opinión, ya sea de conformidad o disconformidad, mediante foros de debate público o simplemente mediante protestas, lo que implica que le asignan gran importancia a temas relacionados con el país y  un tipo de participación significativa más allá del hecho de votar, que no deja de ser importante.

La democracia, así como los partidos políticos y parlamentos, deberían buscar la manera de “sanar” las secuelas provocadas por el pasado, hacer volver el espíritu colectivo y recuperar la confianza perdida por los ciudadanos, específicamente la de los jóvenes, en quienes se encuentra el verdadero espíritu de cambio por una sociedad y un gobierno transparente que se preocupe no solo por los intereses presentes, sino también por el desarrollo futuro; en resumen, una democracia representativa.

 

(1) http://elpensamientojovenes.blogspot.com/2008/12/desinters-poltico.html

http://www.polodemocratico.net/El-desinteres-por-la-cosa-publica

http://www.revistademocracia.com/sociedad/desinteres-juvenil

http://arvo.net/el-valor-de-la-politica/globalizacion-y-desinteres-por/gmx-niv389-con10696.htm