Archivo

Posts Tagged ‘judicialización’

La judicialización es una opción

agosto 27, 2010 Deja un comentario

La judicialización no es nueva, sino que cuenta con un recorrido histórico importante. Esta progresiva forma de resolver los temas que más tensionan a la sociedad, se puede ver verificado en el aumento de las demandas judiciales hasta en un 300% según el politólogo Oscar A. Bottinelli. (http://www.factum.edu.uy/estpol/anapol/2003/anp03037.html) Un buen ejemplo de ellos es la judicialización de los temas sindicales en chile

A raíz de lo anterior, estoy de acuerdo con el autor, pero no en todos sus puntos. Para fundamentar mi opinión me basare en las primeras clases acerca del fin mismo de la política (mecanismo de generación de vínculo en un grupo social mediante acciones voluntarias) y ciertas definiciones como espacio público (donde acontece la política).

Creo que la judicialización para resolver temas esenciales debe frenarse, pero no acabarse completamente, porque hay muchos casos en los que la mejor forma de resolución es el arbitraje judicial. Concuerdo perfectamente con que cada magistrado tiene sus propias convicciones, pero ello no necesariamente lleva a las consecuencias que el autor plantea. Por otra parte, tampoco se puede asegurar que los que debieran hacerse cargo de estos temas (autoridades políticas representativas) sean completamente imparciales, lo que deriva en que pueden caer en las mismas falencias que el autor critica a los jueces.

Incluso es aún más probable que la autoridad política responsabilizada de este tema este predispuesta a algún tipo de corrupción, apreciación personal u opinión subjetiva. Los mismo Partidos políticos de esas autoridades representantes de la comunidad pueden presionar perfectamente a sus afiliados para que cumplan con la ideología que la organización tiene, o para que contribuyan con una imagen que se está intentando crear.

Nuevamente en la historia, se ha verificado como diversas autoridades políticas corrompen sus responsabilidades y toman decisiones cruciales solo por su partido político o peor aún, por una mejora de su imagen, en perjuicio del bien de la comunidad. Lo anterior deriva en que la resolución de los temas mencionados no llega a un resultado óptimo (entendiéndose éste como el mayor número de beneficiados).

Sí, es cierto que si se judicializan los temas que producen una mayor tensión social, los políticos que debieran tomar la responsabilidad de resolverlos, cumpliendo así con el fin de la política misma, evaden esa responsabilidad. Eso tampoco será en ningún caso lo óptimo, ya que no cumplirían con la finalidad de su rol. Es aquí donde concuerdo con Amunátegui en cuanto a que  las autoridades políticas deberían intentar resolver las desigualdades sociales y dejar de evadirlas, sólo por el miedo a las consecuencias que esto traería a su carrera. Al no lograr lo anterior y derivar este problema al poder judicial tampoco se está permitiendo un espacio público, justamente porque no se ejerce la política. De esa manera, el tema en cuestión no puede ser correctamente debatido y la resolución de este, tal como propone el autor, puede no cumplir con la esperada por la comunidad.

Es cierto que si se judicializan los temas políticos y sociales no se está dando espacio para que siquiera haya algún conflicto que solucionar en un espacio público (porque no hay política), pero hay veces en que ciertos temas no pueden llegar a un consenso claro y su demora perjudica aún más a la comunidad afectada. Entonces, ¿cómo se puede llegar a una posición exacta sobre este tema? Los pro y contras de la judicialización son igual de relevantes para la sociedad, por lo que sostengo que, sí se debiera permitir para los temas que, por ejemplo, sean urgentes.

Anuncios

Es claro que en el último tiempo, se ha dado cada vez más protagonismos a los entes judiciales en temas que tenderían lógicamente a desarrollarse en el espacio público, pero según mi opinión, aunque el poder judicial es necesario como árbitro externo en los conflictos no esta calificado para dar respuesta a este tipo de debates.

En primer lugar, los temas políticos deberían resolverse en el espacio público y por las partes que se encuentran dentro del conflicto para poder llegar a una solución optima y que deje conforme a la mayoría de los involucrados por lo mismo tendrían que ser resueltos por los representantes electos democráticamente por medio de el debaten entre las partes que se opongan en el debate político  y no tendrían que ser los principales responsables de decidir sobre estos aspectos jueces externos al problemas aunque teóricamente sean muy capacitados en su área no lo están para decidir en otra ámbito tan alejado de lo judicial como es el plano político, debido a que un juez se rige por lo que dicen las leyes y no busca necesaria mente un acuerdo entre las partes ni un bienestar de la mayor parte de las personas, por otra parte, como hemos visto en clases cuando se genera un conflicto es importante que este sea regulado para que se produzca el cumplimiento por las partes y aprendimos que la forma mas normal que se de hoy en día es por medio de la arbitración de terceros en este caso y cuando hablamos de temas a nivel país es la justicia la designada como arbitro para que se produzcan los contratos necesarios para el correcto funcionamiento de lo acuerdos, por lo mismo la justicia si tiene que involucrarse en el tipo de acuerdos que se desenvuelven en el espacio publico pero no como definidor de los acuerdos finales en este ámbito sino como un mero juez que tendrá que definir si es justo, injusto o si se rige bajo las normativas actuales dentro de la sociedad en la cual se desenvuelve y no dando la solución definitiva para el problema, como se da actualmente en muchos casos sobretodo de explotación de materias primas o en la ocupación de terrenos en los cuales si se cumple que las normas legales para hacerlo se tiene el derecho para llevarlo a cavo sin importar la opinión publica en muchos de los casos solo en los que se a llegado a instancias radicales llevándolo a ser un tema país.

En conclusión, es importante que el poder judicial  se involucre dentro de los problemas que tiene que ver con  la política pero solo como un regulador y no sea el principal responsable de decidir los destinos del acontecer nacional

http://www.debate.iteso.mx/numero%2017/Articulos/Judicializaci%C3%B3n.htm

http://webs.ono.com/mizubel/judicializacion.htm

http://rubenstefani2001.wordpress.com/2010/01/03/la-estrategia-de-la-judicializacion-de-la-politica-o-la-politizacion-de-la-justicia/

Judicialización: ¿una práctica responsable?

agosto 27, 2010 Deja un comentario

¿Qué harían si tuvieran que tomar una decisión que posiblemente ponga en tela de juicio la confianza que miles de personas depositaron en ustedes? ¿Adoptarían una posición y decidirían sin dudar o ante el riesgo de perder adeptos delegarían la decisión a alguien más? Un tercero con una postura supuestamente neutral y cuya decisión final no los afecte directamente en lo más mínimo.  A este proceso se le denomina judicialización, consiste en delegar decisiones propias del poder ejecutivo al legislativo para evitar la pérdida de poder político.  Es una práctica común en muchos gobiernos y Chile no es la excepción. Los ejemplos más recientes de esta “jugada política” han sido los fallos del Tribunal Constitucional en torno al cobro de las Isapres y de la distribución de la píldora del día después.

A mi opinión esta práctica es una evasión de la responsabilidad que supuestamente se le asignó al ejecutivo al momento de elegirlo. Además, el temor que sienten por la posible negativa que recibirían de parte de los votantes está completamente infundado, ya que los que poseen poder político fueron elegidos para estar en ese cargo y por lo tanto ellos representan a la opinión colectiva.

Otro punto que juega en contra de la judicialización es la “imparcialidad” de la contraparte (en este caso el poder legislativo). ¿Será posible que una institución formada por personas que poseen su propia postura ante los temas públicos sea capaz de tomar una decisión completamente libre de juicios?

Un posible voto a favor de la judicialización podría ser que el alto grado de conocimiento que poseen las instituciones a cerca de las leyes que dirigen al país, sin embargo este vasto conocimiento no garantiza que este se aplique de forma imparcial y libre de interpretaciones, además cabría la posibilidad de un posible conflicto de intereses por parte de los miembros de dicha institución (en casos extremos claro está).

Mi opinión sobre este tema es que no es aceptable evadir responsabilidades que por definición te corresponden delegándolas a otros, desde mi punto de vista es una forma elegante o discreta de lavarse las manos. Esto no quita que el ejecutivo no pueda asesorarse para tomar la mejor decisión posible; perfectamente podría hacer uso de los conocimientos legales del legislativo, los que obviamente estarían libres de opiniones y juicios. En base a esta información objetiva se vería en la posición más lógica y razonable para tomar una decisión. En cuanto al tema de la pérdida de poder político (porcentaje de aprobación en definitiva), el ejecutivo debe considerar que siempre tendrá partidarios y detractores y que cada decisión que tome atraerá y/o alejará a distintas personas, en otras palabras el factor opinión pública no debiera jugar un rol tan importante al momento de dictaminar una decisión, a menos que el tema en discusión provoque caos generalizado en la población.

IAN JACOB P.

Links de interés:

http://www.factum.edu.uy/estpol/anapol/2003/anp03037.html

http://www.elreflejo.cl/2008/04/03/tribunal-constitucional-de-chile-prohibe-pildora-del-dia-despues/

http://www.emol.com/noticias/nacional/detalle/detallenoticias.asp?idnoticia=427282

Judicialización: ¿Un método eficiente?

agosto 26, 2010 Deja un comentario

Día a día vemos y somos testigos de la gran desigualdad que existe y que afecta a todo el mundo, no sólo en el ámbito económico y geográfico, sino que también uno que nos afecta directamente como sociedad, los problemas sociales, lo cual lo controversial de las opiniones hace muy difícil encontrar soluciones que dejen a todos contentos.

Unos de los debates más  polémicos es la participación del poder judicial como el centro para resolver de forma efectiva estas tensiones sociales. El poder judicial como organismo tiene la función de dar ordenamiento jurídico y administrar la justicia mediante la aplicación de normas.  Para así otorgarles seguridad y orden a todos los ciudadanos.

Sin embargo llevar los temas sociales a la política, implican muchos riesgos. Ya que como todo ser humano estamos expuestos siempre a pensar y a velar por nuestros propios intereses. Siendo muy difícil decidir si debemos tomar decisiones de manera racional o moral. En el caso de los jueces, no creo que sean ellos los indicados y tampoco la forma educada de tomar este tipo de decisiones, y no porque dude de sus criterios o de su formación como profesionales, si no que  en estos casos las diferencias que existen, simplemente no son ni correctas ni incorrectas, si no solo discrepancias de las cuales deberíamos sacar provecho, a través del dialogo y del consenso para aprender a convivir con ellas.

Para  temas como el origen de la vida humana, juzgar la historia política pasada, definir el concepto de familia, como menciona el texto, creo que lo mejor es optar por política sociales. Las cuales tienen como objetivos la integración de la sociedad y la amortiguación de estas desigualdades, a través estrategias y política concretas del estado.Y  de esta forma la ley podrá ser aplicada de forma ordenada y racional, pero primero hay que solucionar el  conflicto.

Es por eso que la judicialización muchas veces se ve como un camino para ponerle fin a los conflictos, sin estar resolviéndolos necesariamente, si no solo una vía para obtener una victoria o una derrota con un sentido netamente moral, es decir ganar frente a otro.

Un ejemplo concreto es la judicialización de los problemas familiares, el cual tenía como objetivo principal mejorar la situación de las parejas y reducir el número de femicidios. Esta medida terminó con resultados negativos, aumentando la cantidad de estos. Este ejemplo muestra como la atención del conflicto se desvía, preocupándonos de ganar y no de acortar la brecha de nuestras diferencias.

Otro punto importante es pensar en el acelerado crecimiento de las demandas judiciales (en algunas materia han aumentado 140 por ciento, en otras un 100 por ciento y en otras casi se ha triplicado), lo que en consecuencia significa una sobre carga de trabajo para el poder judicial, podría afectar a la larga en la eficiencia de su trabajo.

En conclusión, creo que es importante marcar límites entre temas sociales y políticos, conocer   bien los temas de los cuales se quiere politizar o despolitizar, ya que no por encontrar la forma más fácil a simple vista de “terminar” con las tensiones sociales, se debe recurrir a temas judiciales, si lo importante es el resultado.

http://www.eumed.net/libros/2007b/297/define-politica-social.htm

http://www.forumlibertas.com/frontend/forumlibertas/noticia.php?id_noticia=11094

Poder y decisión

La globalización predominante en nuestros días y la consecuente sociedad moderna, donde los individuos abogan por mayores libertades individuales, nos ha llevado a tercerizar la resolución de conflictos que generan tensión social. Esto ya que deseamos dedicar el escaso recurso del tiempo a materias que atañen a  lo “privado” de cada cual, persiguiendo por consiguiente ser “interrumpidos” lo menos posible por asuntos que atañen a lo “público”. Por ende, hemos delegado en los actores políticos la responsabilidad de generar orden social, les hemos otorgado el poder para normar y establecer leyes vinculantes, con lo cual a su vez les conferimos el poder para delegar en otros órganos las decisiones que les atañen.

A mi parecer el punto fundamental lo constituye el poder, el cual al ser delegado nos lleva a una situación de desigualdad autoimpuesta (los actores políticos se vuelven más “grandes” en comparación al resto de los ciudadanos). Así, ¿a caso no es nuestra responsabilidad el modo en que se conducen las decisiones sobre los diversos conflictos sociales? ¿Por qué interpelamos a los actores políticos por judicializar distintos fenómenos y no asumimos nuestra responsabilidad de no haber delimitado en un principio las obligaciones que les corresponden (y que por ende por ley no pudieran eludir ni delegar a otras instancias)? Frente a estas interrogantes, alguien podría apelar que los individuos que se postulan para asumir cargos públicos conocen perfectamente a qué están llamados y por consiguiente caen en falta al judicializar fenómenos sociales por el hecho de no querer asumir los costos políticos que la decisión conlleva.

Ahora bien, el hecho de conocer sus deberes no significa que sean especialistas en cada materia que involucre al espacio público y por ese motivo, pueden hacer uso de otros poderes del Estado. Podemos citar el caso de la “píldora del día después”, en que hay componentes biológicos y morales involucrados en la decisión. Si se parte de la base que la píldora no es abortiva, no habría problema desde el punto de vista moral en legitimarla, pero ante la polémica sobre cuál es el momento en que se genera una nueva vida (algunos sostienen que la vida comienza con la fecundación del óvulo y otros que ésta se inicia al momento de la implantación del cigoto) el Poder Ejecutivo tiene la facultad para solicitar a la justicia que se pronuncie, puesto que a los gobernantes no se les ha delegado decidir sobre la vida o muerte de las personas y en caso de hacerlo podrían ser acusados posteriormente de un asesinato masivo.

Según mi opinión, el análisis debe centrarse en la forma en que hemos organizado la resolución de conflictos y sobre quienes hemos delegado tal tarea. En la medida que aprendamos a escoger gobernantes y legislativos que se atrevan a tomar decisiones y a responsabilizarse de sus posturas, sin judicializar la solución de los problemas, estaremos acotando el marco de acción del Poder Judicial.

No obstante el cómo y quién toma las decisiones siempre producirá cierta tensión puesto que lo público no es un mundo de blanco o negro, sino un matiz cargado de historias tanto comunes como personales, valores, idiosincrasia y un sin fin de otros componentes.

http://www.emol.com/noticias/nacional/detalle/detallenoticias.asp?idnoticia=382424

http://www.emol.com/noticias/nacional/detalle/detallenoticias.asp?idnoticia=365241

http://szczaranski.blogspot.com/2005/12/cabalgar-el-tigre-de-la-judicializacin.html